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El precio de no hacer nada con el peronismo

En el macrismo son conscientes de que el peronismo ya está unido en todas las provincias, con excepción de Buenos Aires. “O lo sumás o lo dividís”, aseguran en el ala política del Gobierno.

14 de diciembre de 2016 a las 12:01 a. m.
El precio de no hacer nada con el peronismo

"Hay dos opciones con el peronismo: o lo sumás o lo dividís. Lo que no podés es no hacer nada. Hay que ser más incisivos desde la Casa Rosada. Espero que hagamos la autocrítica necesaria". El revés político en Diputados por la ley de reforma del Impuesto a las Ganancias pegó fuerte en el universo macrista, pero en especial en la denominada "ala política" que lidera Emilio Monzó, uno de los artífices del armado inicial de Cambiemos y flamante presidente reelecto de la Cámara Baja.De la boca de un hombre de extrema confianza de Monzó salieron las frases que inician estas líneas. La sensación de quienes anteponen la construcción política a los timbreos amarillos es dual por estas horas. Por un lado, hay desconcierto por el grueso error de cálculo: en el Gobierno, nunca imaginaron que Sergio Massa iba a exponer ante la sociedad sus renovados lazos con el kirchnerismo. Pero, además, la decisión oficial de llevar a sesiones extraordinarias un tema sin contar con los votos que lo refrendaran desnuda una impericia legislativa grave. Sin embargo, para Monzó y su tropa el mal trago parlamentario es una confirmación de que la comunicación y el marketing son una instancia posterior a los acuerdos políticos, no anterior. El traspié expuso, de manera descarnada, lo que viene vaticinando el monzoísmo, pero es desoído por Marcos Peña y por Jaime Durán Barba, las voces que más escucha hoy el Presidente."Estos muchachos (por la dirigencia peronista) no hacen política como nosotros; ellos son infinitamente mejores haciendo política. Nosotros somos cinco gatos locos", se queja la fuente, que tiene largos chats de WhatsApp con Massa, con quien negoció el apoyo de leyes durante todo el año, hasta el polémico proyecto de reforma de Ganancias que ayer entró en fase de renegociación. Fue cuando parecía muy probable un tratamiento rápido en el Senado, lo que hubiera puesto a Macri ante la disyuntiva de vetar o no la ley. Sin pata peronista Ya en el retiro macrista de hace dos semanas en Chapadmalal, el Presidente fue explícito y terminó de cerrarle la puerta a cualquier posibilidad de sumar peronistas al armado que comparten el PRO, los radicales y la Coalición Cívica de Elisa Carrió. "No habrá pata peronista", fue la síntesis que enarboló Macri a orillas del Atlántico. Esa posibilidad hoy desechada contempló, sin embargo, una propuesta concreta que ahora revela una fuente macrista que participó de aquellas fallidas negociaciones realizadas en diciembre de 2015, en los albores de Cambiemos en el poder. El plan para sumar peronistas al Gobierno contempló, al menos, dos lugares en el Gabinete: el senador Omar Perotti, como ministro de Industria, y Rodolfo Urtubey –senador y hermano del gobernador de Salta–, como titular de la cartera de Justicia. El plan, como se sabe, fracasó. "No hicimos nada", se queja por estas horas quien debe lidiar con la voracidad del PJ en mayoría parlamentaria. Más juntos que antes En el Gobierno nacional hay conciencia de que el margen que le otorgó el peronismo mientras estuvo en etapa de reconstrucción se terminó. Todo será más empinado de aquí en adelante. El derrumbe de la reforma electoral, la imposición de la emergencia económica –a la que luego se vio obligado a subir el oficialismo– y Ganancias son muestras elocuentes del nuevo tiempo, antesala de un 2017 atravesado por los comicios legislativos. Uno de los hombres del PRO que recorrió el país el año pasado en la campaña presidencial de Cambiemos lo resume así: "El peronismo ya está unido en todos los distritos. En el único lugar donde todavía se observa una diferencia fuerte es en la provincia de Buenos Aires. ¡Mirá en Córdoba: están todos adentro! En Santa Fe, sucede lo mismo. En Entre Ríos, igual; en Salta, también".En la siempre determinante provincia de Buenos Aires, las fichas no terminan de acomodarse en el gran tablero del peronismo, implosionado tras el triunfo de María Eugenia Vidal. Pero en el macrismo advierten una posibilidad que podría ser gravosa para su andar más allá de 2017. "¿Qué pasa si por algún motivo (Daniel) Scioli termina con problemas judiciales y Cristina (Fernández) se presenta en Santa Cruz? El PJ se une todo detrás de Massa. El peronismo ya está unido en la mayoría del país. Y para nosotros es tarde", alertan desde una banca PRO de la Cámara Baja.