El pliego de la basura sigue trabado por pujas internas en Juntos por Córdoba
Mestre accedió al pedido de Sesma por un marco regulatorio y un ente de control, pero ahora se plantaron tres ediles nicolasistas. A sus problemas para juntar 16 votos, JPC les suma que el concejal Fonseca está internado.
La aprobación en segunda lectura del pliego para licitar la recolección de residuos en la ciudad de Córdoba sigue empantanada en las internas del oficialismo, pese al interés del Departamento Ejecutivo por contar rápido con esa herramienta para convocar de una vez a los oferentes.
Para dar ese paso legislativo hace falta una mayoría absoluta, de 16 ediles, que al oficialismo le está costando demasiado conseguir.
A principios de mes y tras concretar una decena de modificaciones en el proyecto original del Ejecutivo, en el bloque de Juntos por Córdoba (JPC) consideraban que el camino estaba casi pavimentado hacia la aprobación final.
Pero la concejala aliada Laura Sesma (se abrió de JPC y generó su propio bloque) fue por más: pidió un marco regulatorio del servicio y crear un ente de control.
El intendente Ramón Mestre dio luz verde a esas demandas, lo que se tradujo en un proyecto que ingresó al cuerpo esta semana, impulsado por Sesma y la mayoría de los ediles de JPC.
El dato es que no lo firmaron los radicales Juan Negri (Morena) y sus pares nicolasistas Javier Lafuente, Analía Romero y Cristina Marchisio.
Está en duda el acompañamiento, sobre todo de estos últimos tres, con el adicional de que sus planteos no pasarían por el tema de la basura en sí, sino por negociaciones políticas entre su referente Miguel Nicolás y el propio Mestre.
Además hay otro factor, absolutamente imprevisto, que le juega en contra al oficialismo: la ausencia de edil Gustavo Fonseca (justamente titular de la Comisión de Servicios Públicos), quien se repone en el Hospital de Urgencias tras haber sufrido un accidente.
Esa baja le impide a JPC lograr los 16 votos que necesita y es un escollo difícil de resolver, porque no hay mecanismos legales previstos para otorgarle una licencia con goce sueldo y que asuma un reemplazante en su lugar.
El mestrismo ya hizo un reemplazo en 2014 para lograr la aprobación de una suba en la tarifa de transporte. Fue cuando Alberto Guzmán ocupó el lugar de Guillermo Farías (estaba de viaje).
La diferencia es que al convaleciente Fonseca no quieren darle licencia sin goce de sueldo, porque eso implicaría cortarle ingresos y cobertura social en el momento en que más lo necesita.
Así de incierto se presenta el panorama, mientras en el oficialismo siguen las negociaciones por encolumnar rápido a los 15 concejales propios.
Sí eso ocurre y encuentran alguna vía –¿cambios al reglamento interno?– para suplantar a Fonseca, el pliego podría votarse el próximo jueves.
Pero en filas de JPC es todo cautela y nadie se arriesga a asegurar plazos. El tránsito legislativo del pliego de la basura ha tenido muchos tropiezos y demoras, por lo cual varios ya están curados de espanto y no aventuran pronósticos.
El calendario que pone en aprietos al Ejecutivo. Tras declarar caída la licitación de 2014, el Ejecutivo quería tener listo el actual llamado en marzo. Por eso convocó a extraordinarias en febrero. Pero el proceso se sigue demorando. El arranque del servicio, recién para 2018.

