El PJ también condiciona el plan de empleo joven
Tres vertientes del peronismo rechazan o exigen cambios. El ministro Triaca, forzado a negociar.
Buenos Aires. El proyecto de ley con el que el Gobierno pretende incentivar que las empresas tomen empleados jóvenes a cambio de rebajas en los aportes patronales sufrió ayer un fuerte embate de la oposición legislativa, en especial de los diputados de origen sindical, quienes en algunos casos directamente pidieron el retiro oficial de la propuesta. Básicamente, argumentan que el plan "precarizará" las condiciones de trabajo sin aumentar el empleo, como –sostienen– sucedió en la década de 1990 con la reducción de los aportes. Pero la última rebaja de aportes para estimular el trabajo y el empleo registrado no se hizo en aquella década, sino en abril de 2014. El entonces ministro Axel Kicillof dijo que esperaba lograr una regularización de 650 mil puestos.Más allá de todo esto, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, terminó por acceder a cambios para que el plan, enviado hace cuatro meses al Congreso, no muera: "Si esta redacción no satisface a los legisladores, busquemos otra", dijo. El debate de tres horas en el plenario de comisiones fue encabezado por el titular de Legislación de Trabajo, Alberto Roberti, del bloque Justicialista que responde a Diego Bossio. Roberti es un sindicalista petrolero asociado hasta el año pasado a Massa. De entrada, el sindicalista le espetó a Triaca: "No están dadas las condiciones para aprobar el proyecto, pero tampoco para rechazarlo in limine ". Finalizado el debate, el "dipusindical" sostuvo: "Se trabajará para salvar algunas contradicciones; lo más fácil sería no tratarlo". Los puntos más ríspidos, según él, son: garantizar que no haya sustitución de empleados "viejos" por "jóvenes" y que no caigan aportes a las obras sociales y a los sindicatos.Además, Roberti dijo que la intención es fijar una fecha para votarlo en comisiones después de recibir la semana próxima a la CGT y las dos CTA, que ya anticiparon su rechazo a través de diputados de distintos bloques.Triaca dio pie a las críticas cuando al inicio reconoció que este año el desempleo aumentó: "En los últimos meses se han creado alrededor de 35 mil puestos de trabajo y 120 mil se han perdido". Sobre todo –remarcó– en la industria por la caída de la demanda de Brasil, pero más aún en la construcción por el freno de la obra pública. Y se permitió una chicana de cierre: "La construcción dejó de invertir en agosto de 2015 y no puedo dejar de decir que algunos se la llevaron en bolsos", dijo en alusión a José López, exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo.Según Triaca, el plan generará 240 mil oportunidades de empleo al año para jóvenes de 18 a 24 años, la mitad de ellas en las provincias norteñas. La cifra es plausible: en Córdoba, 76 mil jóvenes se anotaron, con una firma dispuestos a tomarlos, en el Programa Primer Paso y en la versión Aprendiz."La CGT está en contra", dijo Abel Furlán, kirchnerista y dirigente de la UOM. "Precariza porque les da la posibilidad a las grandes empresas de deshacerse de un trabajador antiguo para cambiarlo por uno nuevo. Es el inicio de la flexibilidad laboral", destacó. Reclamó, en cambio, por un modelo económico que aumente el consumo. Lo mismo pidieron los también kirchneristas Edgardo Depetri y Kicillof, quien insistió en una ley "antidespidos" y en una reapertura de paritarias.Facundo Moyano (massista) criticó "por hipócrita" la disposición al diálogo que clama el Gobierno al recordar el veto presidencial a la ley "antidespidos".
“Sin energía no podemos generar trabajo”
El ministro de Energía, Juan José Aranguren, defendió el cuadro tarifario propuesto por el Gobierno nacional y afirmó: “Si no conseguimos energía, no podemos generar trabajo”.
“El objetivo principal (del cambio tarifario) no es solamente reducir el déficit fiscal, sino que haya energía para el desarrollo sostenible”, dijo el ministro luego de una nueva reunión en busca de consenso.

