El método para elegir a los candidatos agitó la interna
Schiaretti apuesta a un acuerdo para evitar la pulseada. Llaryora dice que competirá contra el exgobernador. Passerini es delasotista, pero también quiere jugar.
El gobernador José Manuel de la Sota pregona la unidad del PJ cordobés, pero el método para decidir las candidaturas comenzó a dividir las aguas en el oficialismo. Los principales aspirantes a suceder al mandatario provincial tienen visiones distintas y eso genera debate en el Centro Cívico.
En junio pasado, De la Sota aseguró que las candidaturas del PJ se resolverían en una interna abierta. “La interna será en marzo o abril”, dijo el gobernador y jefe partidario.
En aquel momento, De la Sota también confirmó que las elecciones provinciales se harían en un fecha distintas a los comicios nacionales.
El escenario político se modificó y el gobernador no volvió a hablar del tema. Ahora, desde el propio delasotismo crece la versión de que si De la Sota es candidato presidencial, en Córdoba se podría elegir a su sucesor cuando se realicen las Pasos nacionales, es decir, el 9 de agosto del año próximo.
El 17 de octubre pasado, al conmemorarse el Día de la Lealtad peronista, De la Sota oficializó que será candidato presidencial y dejó abierta la pulseada por su sucesión en el PJ.
En aquel acto en Ferial, De la Sota hizo algunos gestos en favor de Juan Schiaretti, su histórico socio político. Ingresó al Pabellón Verde acompañado por su antecesor y lo sentó a su derecha en la mesa principal. Mientras que los otros dos precandidatos, los ministros Martín Llaryora (Comercio e Industria) y Daniel Passerini (Desarrollo Social), debieron seguir el discurso del gobernador desde una mesa vecina.
Su mensaje, De la Sota utilizó una frase que para muchos sonó a un respaldo a Schiaretti. “Unión por Córdoba llevará el mejor candidato a gobernador posible”. Los que leen entrelíneas creyeron entender que el “mejor candidato posible” es aquel que mejor mide hoy en las encuestas, es decir, Schiaretti.
Precisamente, el exgobernador es partidario de un acuerdo general y que las candidaturas se resuelvan a través de lo que indican las encuestas.
“Si Juan (Schiaretti) le lleva 20 puntos al segundo en todas las encuestas, qué sentido tiene hacer una interna. Además, el año que viene habrá elecciones en todos los niveles, por lo que habrá muchos cargos para repartir”, aseguró un hombre de confianza del exgobernador.
Competencia
Más allá de la opinión y los gestos de los dos referentes del PJ, Llaryora y Passerini han dicho de manera pública que están dispuestos a competir contra Schiaretti en una interna abierta partidaria.
En varias localidades del interior, por donde pasó en los últimos días por temas de gestión, Llaryora marcó sus límites. “El peronismo es un partido democrático y sus candidatos saldrán del voto de los ciudadanos. Estoy dispuesto a competir por la candidatura a gobernador”, dijo el exintendente de San Francisco, quien ya enfrentó a Schiaretti, el año pasado, por los comicios legislativos nacionales, donde hubo Paso.
La misma opinión tiene Passerini, quien ratificó su intención de jugar en una interna. “Tenemos la predisposición para competir en la interna por la candidatura a gobernador. Junto al equipo que me acompaña, estamos en condiciones de participar de esa elección, que seguramente terminará fortaleciendo al peronismo cordobés”, aseguró Passerini, un funcionario del riñón del delasotismo, pero quien más descolocado quedó con los gestos de acercamiento del gobernador hacia Schiaretti.
¿Cómo haría De la Sota para evitar la interna? el gobernador maneja una amplia mayoría en el congreso provincial del PJ para imponer el método de selección de los candidatos.
No obstante, en privado, sus colaboradores más cercanos ha dicho que Llaryora hasta analizaría jugar con Sergio Massa, si el delasotismo no convoca a una interna.
Passerini, en tanto, es un delasotista paladar negro, pero en los últimos días se lo vio cerca de Llaryora. Ambos dirigentes levantan la bandera de la renovación en el PJ y no descartan jugar juntos contra Schiaretti, quien tendría el respaldo del gobernador De la Sota.
Por ahora, no hay nada definitivo, pero el método de selección de los candidatos agitó la interna en el peronismo local.

