El Gobierno desconfía de la custodia y apunta a Servicios de Inteligencia
Berni cuestionó a los policías por su ausencia y su demora en advertir la falta de respuesta. Dijo que los Servicios pudieron matar al fiscal “y mucho más”.
Buenos Aires. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, denunciado y cuestionado por su actuación durante el operativo en que fue hallado muerto el fiscal Alberto Nisman, puso en duda a su vez la actuación de los policías asignados a la custodia de Nisman. Berni aseguró se solicitó "un sumario administrativo" para determinar "si la custodia actuó correctamente" y admitió que "alguien pudo haber salido" por la puerta de servicio del departamento donde fue encontrado muerto. Tras sostener que la teoría del suicidio "cada vez queda un poco más lejos", Berni evaluó que los servicios de inteligencia pueden hacer "eso y mucho más", en relación con las sospechas de la participación de espías en la muerte de Nisman."He pedido ayer un sumario administrativo para ver cómo se actuó, de qué manera se actuó y si la custodia actuó correctamente. Quiero saber hora por hora cómo fueron los acontecimientos y determinar qué hicieron minuto a minuto cada uno de los custodios del fiscal y por qué no se dio aviso inmediato cuando ya empezaron a sospechar que algo raro pasaba", sostuvo. Durante una extensa entrevista concedida a radio La Red, Berni adhirió a la hipótesis de la presidenta Cristina Fernández de que no habría sido un suicidio, al reconocer que esa teoría "cada vez queda un poco más lejos". "Se van poniendo a la luz diferentes elementos que no son menores" y plantean "muchos interrogantes", prosiguió el funcionario. Pese a que él fue el primero en barajar la hipótesis del suicidio, ayer consideró que "nunca nadie" afirmó que Nisman se había quitado la vida por propia decisión. "A medida de que se van obteniendo estas pruebas, me parece que la teoría del suicidio cada vez queda un poco más lejos", porque "se van poniendo a la luz diferentes elementos que no son menores", como "la aparición de esta persona que le presta el arma", manifestó en referencia a Diego Lagomarsino, el colaborador del funcionario judicial que le prestó la pistola calibre 22 con la que se habría disparado."Mucho menos –remarcó–, teniendo diez custodios a su servicio y la posibilidad de pedir cuanta custodia quisiera tener a su disposición".Berni objetó, asimismo, que Nisman pidiera un arma calibre 22 "para defensa personal: es insignificante porque no para al oponente. Son elementos que nos van permitiendo cada día alejarnos cada vez más de la hipótesis del suicidio".Para el secretario, la muerte de Nisman "es el dato más relevante de los últimos años de nuestra democracia que el fiscal que había acusado a la Presidenta y a su Canciller aparezca de la manera en que apareció".Por otra parte, evaluó que los servicios de inteligencia pueden hacer "eso y mucho más", en relación con las sospechas de la participación de espías en la muerte de Nisman. "Eso y mucho más. Las capacidades que tienen son importantes. No estoy acusando a nadie, pero evidentemente hemos visto en la experiencia del mundo, cosas mucho más terribles", señaló. Añadió que para "estos servicios, su modus operandi es el apriete".

