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El Estado, en medio del negocio del narcotráfico

Se importaba efedrina de India a un costo de unos 100 dólares y se la colocaba en el mercado ilegal mejicano por cifras que iban de 2.500 a 10 mil dólares el kilogramo.

23 de junio de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El Estado, en medio del negocio del narcotráfico

Mucho más complejas y peligrosas que el cobro de retornos por la obra pública, las operaciones de compra y venta de efedrina movieron alrededor de 300 millones de dólares entre 2005 y 2008. El tráfico de esa sustancia, que en la legalidad se utiliza para elaborar medicamentos –en especial, antialérgicos–, es uno de los tantos negocios ilegales que florecieron con el kirchnerismo y que volvieron a escena en los últimos días con la detención de Ibar Pérez Corradi en Paraguay. Este sujeto, detenido con las yemas de los dedos quemadas para ocultar su identidad, es una pieza clave en las operaciones que apuntan como máximo responsable a Aníbal Fernández.El desenlace del caso puede determinar que, además de los oscuros bolsones de corrupción, desde el Estado argentino se facilitó el narcotráfico. Nada menos.La efedrina se utiliza en el mundo de las drogas para elaborar metanfetamina, muy visible en la serie Breaking Bad , cuyo principal mercado es Estados Unidos. Más allá de lo que determine la Justicia, la participación directa o indirecta de exfuncionarios del gobierno argentino es evidente.Cuando México, principal proveedor de metanfetamina del mercado estadounidense, cerró la importación legal de efedrina, la Argentina importaba para su industria farmacéutica unos 1.500 kilogramos por año.Pero entre 2005 y 2008, las compras fueron en crecimiento hasta totalizar unos 42 mil kilogramos en ese período. Desde Argentina, se importaba efedrina de India a un costo –puesta en el país– de unos 100 dólares, y se la colocaba en el mercado ilegal mejicano por cifras que iban de 2.500 a 10 mil dólares por kilogramo. ¿Dónde aparece la relación del Estado? En las habilitaciones para la importación, trámite que se resolvía en dos días y sin tener en cuenta los antecedentes o a qué actividad se dedicaba el importador. El pico fue en 2007, cuando, según reconoció en su momento la jueza María Servini de Cubría –lleva el caso–, se llegó a importar 19 mil kilogramos.En las últimas horas, el homicida Martín Lanatta acusó a Aníbal Fernández de "narcotraficante" y "asesino". Más allá de las acusaciones y las polémicas, la responsabilidad de Fernández asoma en primera instancia porque, como ministro del Interior, tenía a su cargo la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Fernández siempre eludió explicar, y lo debería hacer ante la Justicia, por qué ese organismo fue tan permeable a los inusitados pedidos de importación.