Colosal. EE.UU. despliega su histórico portaaviones nuclear USS Nimitz en Sudamérica para ejercicios navales con Argentina
La Armada estadounidense envió al USS Nimitz y a un destructor lanzamisiles para realizar maniobras con diez países en medio de una fuerte reconfiguración regional.
La Armada de Estados Unidos confirmó el despliegue del portaaviones USS Nimitz hacia América Latina como parte de la misión militar "Southern Seas 2026".
El colosal buque de propulsión nuclear, acompañado por el destructor USS Gridley, zarpó el pasado 7 de marzo desde su base en el estado de Washington.
El objetivo principal de la flota es circunnavegar el continente sudamericano y concretar operaciones en el mar con fuerzas marítimas de diversas naciones socias.
Recorrido y países participantes
El operativo organizado por el Comando Sur y la 4ª Flota contempla ejercicios de paso con Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay.

A este grupo de naciones sudamericanas se sumarán las fuerzas armadas de México, El Salvador y Guatemala durante el trayecto naval.
Además, la planificación oficial incluye visitas a puerto confirmadas en Brasil, Chile, Panamá y Jamaica para facilitar el intercambio de expertos militares.
El contraalmirante Carlos Sardiello, comandante de la 4ª Flota, destacó que el despliegue optimiza la interoperabilidad y la competencia marítima hemisférica.
"Esta misión es un brillante ejemplo de nuestra dedicación a fortalecer las asociaciones marítimas, construir confianza y trabajar juntos para contrarrestar amenazas compartidas", afirmó el alto mando militar. El fin de una era para la Armada

El fin de una era para la Armada
La misión "Southern Seas 2026" marcará casi con seguridad la última circunnavegación continental del USS Nimitz, el portaaviones más antiguo de EE. UU..
La embarcación insignia entró en servicio en el año 1975 y transita el final de su vida operativa tras más de medio siglo en los océanos del mundo.

Su retiro definitivo, pautado inicialmente para 2025, fue prorrogado hasta 2027 para garantizar el número mínimo de portaaviones activos exigido por el Congreso estadounidense.
El itinerario prevé que el barco cruce el desafiante Estrecho de Magallanes y culmine su periplo en la costa atlántica norteamericana el próximo 20 de junio.
Poderío bélico y tecnológico
El USS Nimitz es un gigante de 333 metros de eslora valuado en 4.500 millones de dólares y propulsado por dos reactores nucleares.
Esta tecnología de ingeniería naval le permite desplazar cerca de 88.000 toneladas a una velocidad de 55 kilómetros por hora (30 nudos).

La nave alberga una tripulación de 5.000 personas, divididas entre los 3.000 efectivos navales y los 2.000 integrantes de su ala aérea embarcada.
Su principal herramienta de disuasión son las más de 65 aeronaves en cubierta, entre ellas los cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornet y los aviones de guerra electrónica EA-18G Growler.
Contexto geopolítico regional
La undécima edición de este ejercicio internacional se desarrolla en un escenario de profunda reconfiguración del poder político en América Latina.
La gira naval ocurre a semanas del operativo especial estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Al mismo tiempo, el despliegue coincide con un recrudecimiento del bloqueo económico y de las tensiones diplomáticas entre la Casa Blanca y el gobierno de Cuba.
La presencia inusual de este portaaviones funcionará como un mensaje sobre la capacidad de despliegue y disuasión del Comando Sur en tiempos de alta volatilidad geopolítica.

