Mercado laboral. La economía no pierde empleo, pero destruye el que mejor paga

Mientras la desocupación se mantiene estable, siguen cayendo los puestos asalariados registrados en la industria, la construcción y el comercio. Los nuevos empleos aparecen en sectores que generan pocos puestos o en el cuentapropismo y la informalidad.

27 de junio de 2026 a las 06:23 p. m.
La economía no pierde empleo, pero destruye el que mejor paga
El trabajo identifica como ganadores al agro, la energía, la minería y, en menor medida, las finanzas.

La estabilidad del desempleo no significa que el mercado laboral esté mejor. Detrás de ese dato se está produciendo un cambio en la composición del empleo: mientras la macroeconomía muestra leves signos de recuperación, los puestos asalariados registrados siguen cayendo en los sectores que históricamente concentraron la mayor parte de los trabajadores.

Al mismo tiempo, el crecimiento del empleo se explica cada vez más por el cuentapropismo y el trabajo no registrado.

Ese cambio ayuda a entender por qué, aun cuando la tasa de desempleo permanece relativamente estable, aumenta la cantidad de personas que necesitan buscar un segundo empleo, más horas de trabajo o nuevas fuentes de ingresos para llegar a fin de mes.

Un informe elaborado por CP Consultora, sobre la base de datos de la Secretaría de Trabajo, muestra que el desacople entre la actividad económica y el empleo registrado responde a una cuestión estructural: los sectores que hoy generan puestos de trabajo representan apenas el 14% del empleo privado total, mientras que aquellos que siguen destruyéndolos concentran cerca del 86% de los asalariados registrados.

Los sectores que crean empleo emplean a pocos trabajadores

El trabajo identifica como ganadores al agro, la energía, la minería y, en menor medida, las finanzas. En conjunto, esas actividades incorporaron unos 3.800 puestos registrados desde noviembre de 2023.

Minería en San Juan.
Minería en San Juan. (Gentileza.)

Sin embargo, el impacto resulta insuficiente para compensar lo que ocurre en las actividades más intensivas en mano de obra.

La industria manufacturera perdió cerca de 78 mil empleos registrados; la construcción, casi 60 mil; el resto de los servicios, más de 71 mil; y el comercio continuó mostrando una tendencia negativa.

En total, esos sectores destruyeron más de 212 mil puestos asalariados registrados.

El informe concluye que la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos todavía no logra trasladarse al mercado laboral porque las actividades que empiezan a crecer tienen un peso muy reducido en el empleo, mientras que las que más trabajadores ocupan continúan ajustando sus plantillas.

La situación también se refleja en la evolución mensual. En marzo, los mayores incrementos de empleo registrado correspondieron a la pesca, el petróleo y la minería, el agro y la educación. En cambio, la industria, el comercio, el transporte y las comunicaciones volvieron a registrar caídas.

Del empleo registrado al cuentapropismo

El deterioro del empleo asalariado no implica necesariamente que las personas queden desocupadas. En muchos casos cambian de modalidad laboral.

Según CP Consultora, la estabilidad del desempleo durante el último año se explica porque el aumento del empleo provino casi exclusivamente de asalariados no registrados y trabajadores por cuenta propia, mientras los asalariados registrados continuaron retrocediendo.

En paralelo, un estudio del Ieral de Fundación Mediterránea, también observa un deterioro en la calidad del empleo. Entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 estima que se perdieron alrededor de 100 mil puestos asalariados privados y otros 21 mil empleos públicos en todo el país, mientras que el número de monotributistas creció en aproximadamente 90 mil personas.

Para las autoras del estudio, las economistas Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, la principal deuda del mercado laboral es recuperar empleo formal y de calidad, además de generar nuevos puestos de trabajo. Advierten que la estabilización macroeconómica constituye una condición necesaria, pero que es algo insuficiente para traducirse en una mejora de las condiciones laborales y del poder adquisitivo de los trabajadores.

Uber, una de las salidas antes la crisis.
Uber, una de las salidas antes la crisis. (Magnific)

El estudio identifica a Córdoba como uno de los mercados laborales más tensionados del país. A diferencia de otras provincias donde una parte importante de la población permanece fuera del mercado laboral, en Córdoba la participación económica es elevada, pero también lo es la presión laboral: una proporción significativa de quienes participan del mercado de trabajo está desocupada o, aun teniendo empleo, busca otra ocupación o más horas de trabajo para complementar sus ingresos.

Según Ieral, esa combinación refleja un mercado laboral dinámico en términos de participación, pero con cada vez mayores dificultades para generar empleos de calidad y salarios suficientes.