Senado. Duros cruces en la audiencia con un camarista que falló a favor de la reforma laboral
Es Victor Pesino, quien solicita la prórroga de su mandato como juez del fuero laboral porteño. El peronismo lo acusó de “compraventa de sentencias”. Bullrich lo defendió. No hubo acuerdo para sesionar esta semana.
“¿Usted sabe que en el fuero laboral a usted y a su colega se los apoda como Bonnie and Clyde?”. La pregunta, filosa, fue del senador kirchnerista Mariano Recalde y tuvo como blanco a Víctor Pesino, un camarista porteño que está próximo a jubilarse y busca la prórroga de su mandato por cinco años de la mano del gobierno de Javier Milei.
La escena se produjo durante una nueva audiencia pública de la Comisión de Acuerdos, donde expusieron siete candidatos a jueces, de los cuales seis (entre ellos Pesino) aspiran a cubrir vacantes en la Cámara de Apelaciones del Trabajo de la Capital Federal. El oficialismo comenzó a circular los dictámenes para votarlos en una eventual sesión la semana próxima.
Pesino llegó a la reunión con impugnaciones de la CGT, la UOM (Unión Obrera Metalúrgica) y abogados laboralistas. Se sometió a un interrogatorio incómodo donde Recalde, abogado laboralista y portavoz del interbloque peronista, lo acusó directamente de “compraventa de sentencias”, aunque no mostró ninguna prueba.
“En los pasillos de tribunales hay muchos rumores. Se escuchan cosas terribles sobre favores, sobre pagos, sobre compra y venta de sentencias. ¿Usted alguna vez recibió dinero por dictar alguna sentencia?”, arremetió el legislador. Pesino lo negó de manera tajante.

Parte de los cuestionamientos del peronismo se centraron en que el pliego de Pesino ingresó al Senado justo el día después de que el camarista dejara sin efecto la cautelar que tenía suspendida la reforma laboral. El candidato se atajó diciendo que fue una “coincidencia de fechas” y detalló el recorrido de su pliego.
Según relató, solicitó la prórroga de su mandato en agosto de 2025. En noviembre de ese año lo citó el entonces viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, para una primera entrevista. El 3 de marzo lo recibió “un asesor” que le manifestó que “estaban conformes con pedir su nuevo nombramiento”, pero quedó trunco.
“Asumió el nuevo ministro de Justicia (Juan Bautista Mahiques) y en el ámbito del movimiento de todos los nombramientos, se me informó el 7 de abril que se iba a dar comienzo al trámite de nuevo nombramiento. El 13 recibí un correo electrónico en el que me informaron del Ministerio que el 24 se iba a publicar el edicto”, repasó Pesino.
El camarista reforzó: “No fue al día siguiente (del fallo sobre la reforma laboral). Venía todo marchando desde antes. Fue una coincidencia de fechas. No hubo ningún negociado ni cosa rara en el medio”.
Además, negó haber recibido algún llamado de la UIA (Unión Industrial Argentina), aunque sí reconoció que se reunió el 7 de abril con el ministro Mahiques, quien “quiso conocerlo” y “saber qué opinaba” sobre el traspaso de la Justicia Laboral a la Ciudad de Buenos Aires. “Fue una charla de cinco minutos”, precisó.
También se puso la mira en su fallo para intervenir la UOM. Según Recalde, el interventor elegido, Alberto Biglieri, había sido designado consejero de la Magistratura de CABA por el PRO, y para la intervención nombró a funcionarios del gobierno de Jorge Macri. Pesino admitió conocer a Biglieri por motivos académicos, pero no al resto. “Nunca hablo de política con nadie”, insistió.
Por otra parte, Recalde apuntó contra el “atraso” en el dictado de sentencias por parte de la Cámara. Pesino respondió que el problema se extiende “a todo el tribunal” y lo atribuyó a “la gran cantidad de vacantes”. “Estamos recibiendo 600 expedientes mensuales y es materialmente imposible resolver esa cantidad”, afirmó.
Ante la ofensiva de Recalde, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, salió en defensa de Pesino y denunció un “acoso”. “Una cosa es una audiencia y otra cosa es hablar de rumores”, advirtió. “Lo que pasa es que Pesino tomó una decisión respecto a que las leyes que este Congreso vota se respetan”, remató, respecto al fallo a favor de la reforma laboral.
Otra de las candidatas que pasó este martes por la Comisión de Acuerdos fue Marina Edith Pisacco, esposa del periodista judicial Adrián Ventura. Pese al vínculo familiar, Recalde reconoció que tiene “los méritos y la idoneidad suficientes” para ocupar un cargo en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
Sin acuerdo por sesión
Una vez que los pliegos reúnan las nueve firmas necesarias y obtengan dictamen formal, quedarán listos para ser votados en el recinto dentro de siete días. Bullrich espera sesionar la semana próxima para tratar no solo los nombramientos judiciales, sino también la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” que impulsa el Ministerio de Desregulación.
Ese proyecto quedó pendiente de la semana anterior porque los aliados no estaban conformes con el texto final, sobre todo en lo vinculado a la libre venta de tierras argentinas a extranjeros. La jefa del bloque oficialista pretendía cerrar un acuerdo para votarlo este miércoles, pero tuvo que desistir.

