Duro reproche federal por las cárceles
El juez Vaca Narvaja ordenó a la Provincia el cese de maltratos. El Gobierno replicó que cumple la ley.
La Justicia federal de Córdoba ordenó al Servicio Penitenciario provincial que haga cesar "de inmediato" el confinamiento y los tratos "inhumanos y degradantes" al que –según su criterio– son sometidos algunos reclusos en las cárceles de Bouwer y Cruz del Eje, debido a las deficientes condiciones de infraestructura y modalidades vigentes de encierro.La medida fue dispuesta por el juez Federal N°3, Miguel Vaca Narvaja, al conceder un recurso de habeas corpus que había solicitado el fiscal federal Enrique Senestrari.El planteo del fiscal fue consecuencia directa de su reciente participación en una inspección carcelaria, que detectó importantes deficiencias en los pabellones de los módulos MXI y MXII de Bouwer y en los de máxima seguridad E3 y E2 de Cruz del Eje.El juez avaló la queja del fiscal respecto de que en esos sectores los reclusos afrontan situaciones de "confinamiento o aislamiento de casi todo el día, falta de higiene y hacinamiento", lo cual, dijo, "lejos de contribuir al objetivo de reinserción social, implica graves violaciones al principio de respeto a la dignidad".Las irregularidades denunciadas remiten al "régimen disciplinario, a falencias edilicias, a pésimas condiciones de higiene y a la no entrega de elementos que deberían estar cubiertos por el sistema penitenciario".Vaca Narvaja indicó en su fallo que la gravedad del cuadro "pudo ser constatada por el Tribunal a través de una inspección ocular" y objetó particularmente el hecho de que los reclusos casi no tengan disponibilidad horaria en el día para acceder a espacios abiertos.Desde la Provincia, el jefe del Servicio Penitenciario, Juan Bouvier, mostró sorpresa por la resolución judicial y negó que algún preso sea tratado por fuera de lo que mandan las leyes."Nuestra tarea es controlada por jueces de ejecución provincial y nunca tuvimos reproches de ningún tipo", replicó.Bouvier opinó que la percepción de los magistrados federales es errónea y la atribuyó al hecho de que se entrevistaron con un universo no mayor a 40 internos (sobre un total de 7.300), que justamente estaban "en tránsito" para definir su alojamiento final, debido a problemas de convivencia hasta con sus propios pares. "Es gente que estuvo en pabellones de tránsito, pero ahora ya todos están en régimen común. No hay aislamiento", insistió.
Violencia derivada. Para Vaca Narvaja, las condiciones inhumanas de reclusión no representan casos aislados, sino que obedecen a una política "diseñada e implementada" desde lo más alto de la estructura penitenciaria.

