Duelo en la comunidad judía por el último adiós a Nisman
Hubo reclamos de justicia en el funeral. La procuradora Gils Carbó asistió en medio de insultos. Hoy será el sepelio en el cementerio judío de La Tablada. Oficiará el rabino Marcelo Polakoff.
Buenos Aires. Los restos del exfiscal federal Alberto Nisman eran velados anoche en una tradicional funeraria del barrio de Belgrano, en medio de un impresionante despliegue de policías federales y de alrededor de un centenar de personas en las proximidades, que al caer la tarde reclamaban "Justicia" con carteles de "Todos somos Nisman" y hacían minutos de silencio en torno a velas y rosas rojas puestas a manera de altar en O'Higgins y Quesada. A sesenta metros de esa esquina, sobre la primera de esas calles, frente al muro que separa de las vías del ferrocarril Retiro-Tigre, está la funeraria O'Higgins, cuyas dos salas del primer piso fueron intercomunicadas para el funeral del ex fiscal encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero de un disparo de calibre 22 hace hoy once días. Las salas son la "Dalí", que tiene una reproducción de "La última cena" del pintor catalán, donde se ubicó el féretro, y la "Impresionista", donde se ubicaron los familiares (su madre Sara Garkunfel desde el primer momento) y amigos, éstos últimos autorizados en listas que portaban los federales a cargo de los dos accesos a la cuadra. Ceremonia Hasta allí llegó el féretro con el cadáver de Nisman alrededor de las 17.30 de ayer, después de haber sido sacado de la morgue judicial en el barrio Once, donde permanecía desde las primeras horas del lunes 19, y trasladado hasta la cochería de la Amia en el barrio Palermo, lugar en el que recibió el baño ritual judío (la tahará), siempre en presencia del rabino cordobés Marcelo Polakoff. Será este quien oficiará hoy la ceremonia religiosa en el Cementerio Israelita de La Tablada, municipio de La Matanza, hacia donde partirá a las 9 de la mañana. El vicepresidente de la Daia, Waldo Wolff, confirmó a este diario en las inmediaciones del funeral que será él uno de los oradores, además del escritor Santiago Kovadloff y un representante del Poder Judicial hasta anoche sin confirmar. Tensión El momento de mayor tensión sucedió alrededor de las 22, cuando la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, ingresó al velatorio, en medio de silbidos e insultos de personas reunidas en aquella esquina. La jefa de los fiscales llegó en un automóvil, escoltado por otros dos, que fue pateado por algunos manifestantes. Tres horas antes, en las inmediaciones de la sala funeraria (la misma, dicho sea de paso, donde fueron velados Luis Alberto Spinetta y Rolo Puente y "preparado" el cuerpo sin vida de Sandro), sucedió cuando un empleado de la funeraria intentó ingresar por la esquina donde estaba concentrado el centenar de personas una corona con una banda identificatoria del Ministerio Público Fiscal.Minutos después, una segunda corona, ésta con la identificación de la Procuración General de la Nación, debió ser ingresada por un acceso lateral, bajo fuerte custodia policial, en medio de insultos de algunos de los presentes. Hasta ese momento, las 20 de ayer, se especulaba con que la procuradora Alejandra Gils Carbó, la jefa de los fiscales, podría llegar a hacerse presente en el funeral. Privado Con la presencia desde el primer momento de su madre y de las autoridades de la Amia y de la Daia, el funeral fue habilitado a partir de las 18 y hasta las 23 sólo para familiares y amigos. Una hora antes de la medianoche se preveía abrirlo al público, aunque ello estaba en dudas. "This case is …un ejemplo de la división que atraviesa a la sociedad argentina", abría su crónica el corresponsal sudamericano de la BBC de Londres en la esquina de O'Higgins y Quesada.Mientras, su cámara hacía un paneo sobre los allí reunidos y los carteles: "Justicia"; "Yo soy Nisman"; "Asesina" (con la foto de la Presidenta); "Terrorismo de Estado CFK"; "Basta de corrupción e impunidad"… No muy lejos, una de las asistentes, que se identificó como Matilde Fernández, le dijo a la agencia española EFE que "Lo que le pasó a Nisman es una aberración".Al velatorio asistieron el embajador de Estados Unidos, Noah Mamet, y autoridades de la entidad judía Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia) y de la mutual judía Amia.De los ocho trenes que entre las 18.30 y las 20 pasaron lento frente a la funeraria rumbo a Retiro tras arrancar a una cuadra desde la estación Núñez, sólo uno hizo sonar su bocina en solidaridad con las personas concentradas en esa esquina de la manzana que completan las calles Congreso y Arcos, sitiada por la Federal. Será así hasta hoy a las 9, cuando partirá el cortejo, en medio del duelo desde esa hora y hasta las 13 al que convocaron la Daia y la Amia.
Consternación y dolor
Exesposa. La jueza y exesposa del fiscal Nisman, Sandra Arroyo Salgado, fue de los primeros en llegar al velatorio, y lo hizo acompañada de sus dos hijas.
Referentes. También se hizo presente el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, y el constitucionalista Daniel Sabsay, entre otros; en tanto el dirigente de los judiciales Julio Piumato envió una corona.
Sepelio. El cortejo fúnebre saldrá hoy a las 9 desde la funeraria de Belgrano con destino al cementerio israelita de Tablada, donde se realizará una ceremonia religiosa a cargo del rabino Marcelo Polakoff, según informaron fuentes comunitarias citadas ayer por la Agencia Judía de Noticias.
Embajador de EE.UU.
Al velatorio de Nisman asistió el flamante embajador de Estados Unidos en la Argentina, Noah Mamet.

