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Dos cambios en medio del río de la campaña

Tras nueve años como ministro, Testa creía haber hecho los méritos suficientes para merecer un lugar preponderante en la lista del PJ.

28 de mayo de 2015 a las 12:01 a. m.
Dos cambios en medio del río de la campaña

El gobernador José Manuel de la Sota se vio forzado a romper su estrategia electoral en Córdoba: no hacer olas, confiado en que su candidato, Juan Schiaretti, marcha arriba en las encuestas.

En pocas horas, se fue Hugo Testa (Infraestructura) y luego llegó otra (¿y van?) reestructuración de la cúpula policial.

Ante un malestar social creciente por la cuestión de la inseguridad, el gobernador decidió darle más poder al cuestionado jefe de Policía, Julio César Suárez, quien abona una imprecisa fama de mano dura con los delincuentes. Cinco comisarios de la cúpula de la Policía pasaron a retiro. Suárez limpió el camino de sus competidores en la Jefatura, pensando en el futuro cambio de gobierno del 10 de diciembre próximo. En materia de lucha contra el delito, el Gobierno provincial apuesta a "más de los mismo". No se ven nuevas políticas y parece que la estrategia son decisiones de alto impacto mediático, pero de escasa eficacia en el terreno concreto. Por otro lado, Testa se fue de manera sorpresiva, luego de nueve años en el cargo. Su bajo perfil contrastaba con la alta responsabilidad que tenía en sus manos: la obra pública provincial. El ministro intentó irse en el mismo silencio con el que llegó a la gestión delasotista, el 12 de julio de 1999, cuando asumió como secretario de Obras Públicas. Pero, su renuncia en medio de la campaña sonó como un portazo. Años atrás, alguien que conoce el corazón del poder delasotista describió que Elettore, manejando la caja de fondos; Testa, al frente de la obra pública, y Heriberto Muraro, como asesor todo terreno en comunicación, eran los "tres mosqueteros" que conducían las áreas más sensibles para De la Sota. Testa se fue alegando "motivos personales". Dijo que se fue en buenos términos y que quedó como asesor del gobernador. Como siempre, ante cada renuncia, está la versión oficial y la extraoficial, que suele ser más realista. Dicen que Testa quedó "dolido" porque no fue tenido en cuenta a la hora de armar las listas de candidatos a legisladores. No pidió un cargo. Pero, creía haber hecho los méritos suficientes para merecer un lugar preponderante en la lista del PJ.Su fastidio habría crecido cuando supo que su rival interno territorial, el ministro de Gobierno y Seguridad, Walter Saieg, fue ungido candidato a legislador por el departamento Santa María. Quienes conocen a Testa dicen que fue un "combo" lo que lo impulsó a irse: cuestiones personales, disgusto político y roces con el gobernador.Parte de la verdad se descubrirá si Testa jura como ministro de Schiaretti, si el candidato oficialista es el próximo gobernador. Los schiarettistas ya lo cuentan en un hipotético gabinete.En política, y sobre todo en el PJ, muchas veces no todo es lo que parece.