Desde Roma, Schiaretti trató de bajarle los decibeles al cruce con el radicalismo
Declaró que no tiene roces con el intendente Mestre y que se lo sumó a las actividades de la comitiva oficial. Sobre la canonización de Brochero dijo estar muy emocionado. Enviado especial Javier Cámara.
En medio de una marcada tensión entre el Gobierno provincial y el radicalismo, desde Roma el gobernador Juan Schiaretti intentó bajar los decibeles del cruce al decir que no tiene enfrentamientos con el intendente de Córdoba, Ramón Mestre.
"Yo no tengo ningún roce con el intendente Mestre, y con ningún intendente. Lo que siempre hago es tratar de ayudar a todos. Yo no debo juzgar la acción de los intendentes, para eso están los vecinos. Mi misión es ayudar a todos. Yo busco siempre que haya diálogo, concordia, y estoy para ayudar a los intendentes", dijo en el Vaticano, consultado por periodistas de Córdoba.
El gobernador resaltó que si bien Mestre no viajó como parte de la comitiva oficial, luego se sumó para participar de las actividades.
"La comitiva oficial de acuerdo al protocolo del Vaticano sólo podían ser como máximo 10 personas, y se imaginan que todos los intendentes querían formar parte. La decisión que tomé fue que se sumaran los intendentes del lugar donde nació Brochero y donde se desarrolló", señaló.
"El doctor Mestre vino por su medio, estuvo conmigo y yo di instrucciones de que se lo suba a la comitiva y que participe de todas las cosas de la comitiva, lo mismo que al senador Caserio y al legislador González", agregó.
Sobre Brochero
El gobernador se manifestó emocionado por la inminente canonización de Brochero y las demostraciones de fe de los cordobeses.
"La fe es algo extraordinario en el ser humano y nuestra fe cristiana mueve montañas. Había gente que nunca había viajado en avión y se vino acá a Roma a ver la santificación de nuestro cura gaucho, así que la verdad es una gran emoción y mañana va a ser un día histórico", indicó.

