Desde los inicios en 2008, sobre llovido... arrasado
En cinco años y medio, desde su inauguración, el local de Ribeiro en Argüello sufrió dos hechos calamitosos.
Ambos motivaron el cierre del negocio durante varios días. El 22 de diciembre de 2009, una tempestad se abatió sobre Córdoba. En la zona noroeste, una de las más castigadas, cayeron más de 100 milímetros de lluvia en menos de una hora.
La avenida Donato Álvarez se transformó de repente en un río caudaloso que bajaba con furia desde Villa Allende y se embalsaba en la intersección con Piedra Labrada.
“Dentro del local se acumuló más de un metro de agua. Se nos echó a perder un montón de mercadería y tuvimos que cerrar durante cuatro o cinco días para sacar el barro, secar todo y poner en condiciones el lugar”, recuerda Federico Lacase, gerente de la filial.
Y hace exactamente un mes sufrió una incursión masiva de delincuentes que luego de arrasar con todo lo exhibido y en depósito, le prendieron fuego al inmueble.

