Denodados esfuerzos para despegarse de las presiones
La fiscal que investiga la muerte de Nisman, aún con prudencia y aclaraciones, parece enfilarse hacia la hipótesis del suicidio.
La fiscal que investiga la muerte de Nisman, aún con prudencia y aclaraciones, parece enfilarse hacia la hipótesis del suicidio. Ayer Viviana Fein informó que las muestras de laboratorio arrojaron que el cotejo de ADN sobre el arma y ropa hallada en la escena mortal, coincide con el perfil genético de Nisman. Pero ocupó un párrafo para hacer una aclaración: la fiscal dice que "a través de su función e investigación en modo alguno pretende distorsionar o desacredita las versiones que pudiesen dar terceras personas". Y pide que sus dichos no sean manipulados ni utilizado por ningún sector político, mientras remarca el apoyo de la procuradora General de la Nación a su tarea.Ocurre que tanto el Gobierno nacional como el entorno de Nisman coinciden en descartar la hipótesis del suicidio. "Sabemos que esto no fue decisión tuya", dijo la exesposa del fiscal, la jueza Sandra Arroyo Salgado, durante el sepelio de Nisman. Y también mencionó que "parte de la justicia" no estaba haciendo bien las cosas, sin dar mayores precisiones. De parte del Gobierno, la presidenta Cristina Fernández, en una segunda carta pública, señaló a sectores de la justicia de conspirar contra su gobierno y hasta acusó a servicios de inteligencia de estar detrás de un posible crimen. Un grupo de fiscales opositores al Gobierno le reclamó que con sus dichos no influya en la causa. Acaso como réplica a esto, ayer la Presidenta reivindicó su derecho a opinar "así como lo hacen jueces y fiscales".

