Debate con chicanas cruzadas y una permanente mirada al pasado
Daniel Scioli y Mauricio Macri protagonizaron un hecho histórico. El futuro económico formó parte de un primer bloque, donde ambos exhibieron dureza. Luego, respondieron sobre seguridad y narcotráfico. Calidad institucional, en el tercer segmento. Y alegato final.
Los dos candidatos presidenciales para el balotaje del domingo próximo, Daniel Scioli (Frente para la Victoria) y Mauricio Macri (Cambiemos), protagonizaron esta noche un debate de alto voltaje sobre las propuestas de ambos, pero centralmente sobre las posiciones de cada uno en el pasado.
El evento comenzó a las 21 en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde los contendientes buscaron persuadir a un electorado que puedo ver el debate en directo por distintas vías de comunicación.
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La nueva edición de "Argentina Debate" duró una hora y media, durante la cual los candidatos expusieron sus ideas y pudieron cruzarse con preguntas y repreguntas en cada una de las 4 áreas temáticas previamente definidas: desarrollo económico y humano; educación e infancia; seguridad y derechos humanos; y fortalecimiento democrático.
En la UBA se encontraron acompañando a Daniel Scioli: Carlos Zannini, Juan Manuel Urtubey, Gustavo Marangoni, Ricardo Casal, Silvina Batakis, Oscar Cuartango, Gabriel Mariotto, entre otros.
Por Cambiemos: Marcos Peña, Jaime Durán Barba, Ernesto Sanz, Diego Santilli, Laura Alonso, Sergio Bergman, entre otros.
Desarrollo económico y humano
Durante la primera parte, se debatió el presente y el futuro económico, aunque ninguno de los dos acató la guía de temas que se les había propuesto.
Scioli tendió a excederse en el tiempo asignado, en tanto Macri trató siempre de dirigirse a su contrincante de una manera afectuosa para hacerle notar su vinculación con el kirchnerismo.
Macri le hizo notar a Scioli que parecía un panelista de "6 7 8", "¿En qué te has convertido, Daniel? ¿En qué te han convertido?".
Luego dijo que el problema de este país no es el dólar, sino que la gestión K le impide crecer.
A su vez, Scioli le dijo a Macri que no se confunda, que está debatiendo con él, no con Cristina.
También le hizo notar que el gobierno kirchnerista termina el 10 de diciembre.
Inseguridad y narcotráfico
En la segunda parte, el problema de la inseguridad y el narcotráfico los encontró enfrascados en una ardua discusión respecto de lo que se realizó y lo que se podría realizar.
Macri le achacó a Scioli haber dicho que el narcotráfico se instaló en Santa Fe porque no pudo hacerlo en Buenos Aires, lo cual –según el candidato de Cambiemos—ofendió a los santafesinos.

Scioli, de su lado, le cuestionó a Macri no haber podido resolver el problema de los “trapitos”, como se conoce en la ciudad de Buenos Aires a los naranjitas del estacionamiento. “No pudiste resolver eso; ¿cómo van a creer que podés resolver el problema del narcotráfico?”, le replicó el candidato del Frente para la Victoria.
Fortalecimiento democrático
El tercer segmento del encuentro giró en torno de la mejora institucional e, incluso, del memorando entre Argentina e Irán por el atentado a la Amia.
“Los argentinos están esperando que les digamos en qué vamos a coincidir”, le dijo Macri. “La gente se da cuenta de las contradicciones”, le replicó Scioli.
Y, pese a que el tema era institucional, volvieron sobre las cuestiones económicas, como el dólar y el cepo.
Cierre
En su alegato final, Macri sostuvo: “Estamos por comenzar una etapa maravillosa para llegar a la Argentina que soñamos. Cada día podemos estar un poco mejor”.
“Hoy quiero convocarlos a todos. Ya pasamos demasiados años enfrentados. Es hora de hacerlo juntos. Sé que se necesita un presidente que hable menos y escuche más, que haga conferencias de prensa y no cadenas”, sostuvo.
“Siento en el corazón que es ahora. Que es el momento que nos desafía”, destacó.
Scioli, a su vez, dijo: “Me preparé toda la vida por distintas circunstancias para asumir esta enorme responsabilidad, que espero que el pueblo argentino me confíe”.
“Estoy convencido de hacerlo bien, porque yo interpreto muy bien a las familias argentinas, sus preocupaciones, sus nuevas demandas”, añadió.
“El balojate tiene la características donde hay que optar. Optar por dos caminos de cara el futuro. Uno que quiere ir a la Argentina del desarrollo. Otro bajo el engaño de la palabra Cambios que viene debajo del brazo con un ajuste”, cerró.

