De verborrágico a diplomático
Cuando le preguntan si no le parece que su forma de ser y de actuar es la antítesis total del estereotipo del diplomático, Luis Juez no duda: “Está claro que es así”, dice.
Cuando le preguntan si no le parece que su forma de ser y de actuar es la antítesis total del estereotipo del diplomático, Luis Juez no duda: "Está claro que es así", dice. "Pero capaz que sea el costado que me esté faltando para moldearme como dirigente, con más aplomo, y prudencia al expresarme", matiza. "No veo que hablando siempre de la ciudad y de la política local pueda vincularme con sectores empresarios y académicos. Siempre me costó mucho decodificar esos ámbitos. Seguramente tengo muchos prejuicios. Pero ahora esa va a ser mi tarea: ser un facilitador de negocios, abrir mercados, contactar universidades. Es un mundo nuevo para mí". –No suena fácil lograr una sintonía entre Macri y Correa, con perfiles ideológicos totalmente diferentes. –Por eso es un gran desafío. Parto de la idea de que no serán relaciones altamente ideologizadas, sino marcadas por la practicidad. Algo que nos permita poner a funcionar vinculaciones comerciales, culturales, educativas. Correa y Macri expresan dos sectores bien diferentes de pensamiento en el continente. En ese marco, mi plan, con aval de la canciller (Susana) Malcorra, es aprovechar el Bicentenario de la Independencia para intentar una relación simbólica fuerte, a 200 años de lo que fue el abrazo entre Bolívar y San Martín.

