Córdoba, condicionada por actores externos
Además del caso Nisman, el posicionamiento de los presidenciales genera condicionamientos para el escenario provincial. Macri vendrá a Córdoba a anunciar su alianza con Juez. Sigue el debate en la UCR.
Una vez más, la política de Córdoba está atada a factores exógenos y al comportamiento de protagonistas que no son cordobeses. El fuerte elemento que implica el caso Nisman, sus derivaciones y los impactos de la marcha del 18-F marcan un condicionamiento, por un lado. Pero por otro, el escenario nacional y los posicionamientos de los precandidatos presidenciales en Córdoba están siendo muy influyentes en la política provincial.José Manuel de la Sota conminó a los suyos a respaldarlo en su campaña presidencial. Sabe que esa nominación complica, más que facilita, el armado para la permanencia del peronismo en el poder provincial en busca de las dos décadas ininterrumpidas.Uno de los dilemas de De la Sota es si poner la fecha de la elección provincial antes o después de las primarias nacionales del 9 de agosto. En su entorno, razonan que hay ventajas y riesgos para ambas opciones. Si las pone antes, un eventual triunfo local lo potenciaría para la competencia previa a la general, pero también conlleva el peligro de que el peronismo cordobés baje los brazos para la nacional, ya terminada la instancia provincial. Una derrota sería lapidaria.Si van después, la delasotista Unión por Córdoba se beneficiaría si el gobernador es el precandidato presidencial más votado en las primarias en esta provincia, pero si el preferido llegase a ser Mauricio Macri (como vaticinan algunos sondeos), dejaría en posición más ventajosa al candidato cordobés apadrinado por el líder del PRO.De ahí, el llamado de De la Sota del sábado de poner todo el esfuerzo en su postulación nacional. Instrucción que ya fue atendida por algunos precandidatos peronistas, que incluyeron en sus afiches la promoción de la nominación presidencial del jefe, cosa que no habían hecho hasta ahora.En esa reunión, De la Sota cerró la interna provincial, puso en cancha a la fórmula Juan Schiaretti-Martín Llaryora y dejó sólo abierta –por ahora– una eventual competencia en la ciudad de Córdoba. En ese distrito, no parece clara la cosa, porque Olga Riutort está tan cerca de participar de la interna como de ir nuevamente por fuera del peronismo oficial.Con Schiaretti ya plantado como candidato oficialista, las dudas de la oposición se mantienen.El peronismo da por hecho que la oposición irá dividida, y hasta algún dirigente se ufana de que se hizo lo posible para que ello ocurra. Lanzado Los radicales siguen enfrascados en si la alianza debe ser sólo con Macri (Ramón Mestre) o con Macri y Luis Juez (Oscar Aguad-Mario Negri). Algunos creen que una eventual ruptura partidaria nacional (entre los que se van con Sergio Massa, los que se van con Macri y los que se quedan con Julio Cobos), puede repercutir en un quiebre cordobés. Otros recuerdan que la UCR cordobesa casi no ha tenido esas fisuras. Mientras tanto, Macri –que recibió por separado a Mestre y a Juez en estos días– vendrá a Córdoba el mes que viene a formalizar la alianza del PRO y el Frente Cívico.Esa foto le genera mucha preocupación a varios radicales, que saben que sin un acuerdo con el macrismo se reducen mucho las chances de ganar en la Provincia.Varios de ellos se reunieron con Juez en los últimos días y escucharon de boca del senador nacional que él mantiene a rajatablas su candidatura a gobernador. Que sólo aceptaría declinar esa postulación si una interna abierta o el cotejo de varios datos de encuestas lo muestran que está por debajo de alguno de los postulantes radicales."Ya le gané una vez a Schiaretti y me robaron la elección. Tengo que ser yo el candidato y el resto del armado es de ustedes y de Macri", les dijo Juez a sus interlocutores radicales. Para varios radicales, la candidatura de Juez es inaceptable y, por ende, inviable negociar un acuerdo. Entre hoy y mañana, habrá contactos en Buenos Aires entre radicales y juecistas para seguir conversando. En anteriores charlas de esos jugadores, se citó una frase que Macri pronunció tanto ante Juez como ante Mestre: "No se olviden de que De la Sota es uno de mis rivales para las presidenciales, no un aliado". Colgados Otro tema que impacta en la mesa de negociaciones en todos los partidos tiene que ver con las candidaturas a diputados y senadores nacionales por Córdoba. Esa elección será el 23 de octubre, en boleta pegada a la presidencial, por lo que los postulantes a esos cargos legislativos estarán atados a la suerte del postulante al máximo cargo nacional.Y esa suerte dependerá, por cierto, de lo que suceda en las primarias de agosto.Algún dirigente radical razonó con preocupación que ellos tienen buenos candidatos para cargos legislativos. Mencionó, por caso, al actual jefe del bloque de diputados nacionales Mario Negri, pero que si no tienen alianza con Macri y al candidato presidencial de la UCR no le va bien en agosto, le será difícil conseguir bancas en ambos tramos en juego.En el peronismo, también existe esa preocupación. Lo ven bien a De la Sota para las primarias en Córdoba, pero no tienen el mismo entusiasmo una vez que se conozca el resultado nacional de esa compulsa. Si el gobernador queda muy afuera de las chances presidenciales, arrastrar a sus candidatos a senadores y diputados nacionales será complicado.

