A 50 años del Golpe. El consenso democrático se mantiene vigente
Un relevamiento nacional de la UBA muestra que se mantiene alto el rechazo a la dictadura militar y a las secuelas que dejó.
50 años después, ¿qué visión tienen los argentinos de la última dictadura militar?
Un trabajo realizado por Pulsar, el observatorio de estudios de la opinión pública de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), revela que se mantiene el recuerdo de lo ocurrido en los ’70, con altos niveles de rechazo y la convicción de que los gobiernos deben ser elegidos por los ciudadanos.
El relevamiento se realizó junto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) y tuvo una faz cualitativa con ocho grupos foco y una cuantitativa con una encuesta nacional de 1.300 casos.
El 71% sostuvo que conoce lo ocurrido entre 1976 y 1983. De esos casi tres cuartos de la población, la mitad dice que conoce bastante y la otra que algo.
También más del 70% considera que la dictadura fue algo malo; casi un 20%, regular, y las opiniones favorables no llegan al 7%.
Plan sistemático de desaparición
Para el 60% se llevó a cabo “un plan sistemático de desaparición de personas y violación de derechos humanos”, mientras que el 30% entiende que “fue un gobierno que encaró una lucha contra el terrorismo, en la que pudo haber habido excesos”.
En el trabajo de los focos, surgió que “quienes se posicionan tanto en los grupos de plan sistemático como en los grupos de excesos, los sentimientos predominantes iniciales son muy negativos: dolor, temor y condena total”.
Lo mismo, se advierte que, “al profundizar, aparecen diferencias y matices entre los perfiles”.
Una amplia mayoría dice haberse enterado sobre la dictadura y sus secuelas en las escuelas o universidades y en las charlas familiares y de amigos.
Respecto de los motivos, predominan los que consideran que no hubo justificación.
Así, el 45% sostiene que no hubo motivos para el golpe; un 18%, que hubo pocos; un 16%, que había bastantes, y un 14%, que había muchos.
La responsabilidad del golpe se centra mayoritariamente en los militares y por detrás, con bajos porcentajes, en el gobierno peronista, las organizaciones armadas, Estados Unidos u otros elementos.
Un 70% entiende que el Estado debe seguir juzgando a los militares, pese a que muchos ya tienen condena y a que otros cuantos han fallecido o tienen una edad muy avanzada.
La proporción entre los que no tienen ningún conocido, amigo o familiar que fue víctima de la dictadura y los que sí es de 70/30.
A futuro
El 83% de los encuestados considera poco o nada probable que vuelva a haber una dictadura en Argentina.
Existe la idea de que la sociedad impediría que algo así ocurriera.
Y cuando imaginan los efectos de una posible dictadura, suelen proyectar sólo consecuencias individuales: no poder chatear, la pérdida de la libertad de expresión o restricciones en redes sociales.
En estos grupos, surgen respuestas de que la ciudadanía se movilizaría o la comunidad internacional no lo permitiría.
El estudio deja claro que, a 50 años del comienzo de la dictadura más sangrienta que atravesó nuestro país, y pese a las penurias económicas de las últimas décadas, en la gran mayoría de los argentinos y en la clase política hay consenso de que dictadura “Nunca Más”.

