Concursos: largan el 20 y serán masivos
Ese día abren las inscripciones para concursos públicos y abiertos para seleccionar personal municipal. Alcanzan a los escalafones más variados y esperan miles de anotados. También podrán participar 2.500 contratados. A fin de año estarán los órdenes de mérito.
Quienes se cuenten entre los miles de cordobeses que en los últimos 30 años debieron conformarse con ver cómo las posibilidades de ingreso laboral a la Municipalidad de Córdoba eran coto cerrado para el clientelismo político de turno, entre el 20 de mayo y 20 de octubre próximos tendrán su chance histórica de pulsear por uno de esos lugares, más o menos en igualdad de condiciones y apostando por su capacidad individual, sin necesidad de acomodo político.
Fraccionados en cinco capítulos y orientados cada uno de estos a distintos perfiles laborales, la Municipalidad de Córdoba realizará concursos públicos y abiertos para generar un orden de mérito (se llamará Registro de Aspirantes), para viabilizar el ingreso a la administración pública por idoneidad.
A diferencia de los modestos concursos anteriores, que apuntaron sólo a rubros puntuales (docentes, salud), ahora el llamado abarca escalafones más amplios, tales como: administrativos, maestranza, y servicios generales.
Como se descuenta que los interesados serán miles y el proceso complejo, oficialmente nadie da fechas precisas para la culminación de la tarea de selección, aunque trascendió que el intendente Ramón Mestre pretende tener para fin de año el primer orden de mérito y completar el resto a lo largo de 2015. La idea es que al cierre de la actual gestión queden disponibles todos los listados con personal calificado para ingresar a la administración en la medida de las necesidades.
Aval gremial
Estos concursos, a diferencia de intentos anteriores, cuentan con el guiño del Suoem (gremio de municipales), que tras una larga negociación desistió de su tradicional actitud de boicotear los procesos de selección y de exigir el pase directo a planta por decreto.
Inclusive, la piedra angular del proceso se basó en la reforma del artículo 4 de la ordenanza 7.244 (Estatuto del Personal), para incorporar allí la exigencia de que “el personal sólo podrá ingresar a la administración municipal por concurso público y abierto, siendo designado en planta transitoria mediante acto expreso emanado de la autoridad competente y siempre respetando las posiciones de los concursantes en el orden de mérito respectivo”.
Hasta ahora, esa exigencia sólo figuraba en al Carta Orgánica, sancionada con posterioridad a la mencionada norma.
El proceso de concursos plantea por primera vez en el municipio la pretensión de disponer de ordenes de mérito aún sin tener vacantes para cubrir, o lo que es lo mismo: que el personal esté seleccionado antes de que surja la necesidad de incorporarlo. En ese sentido, el sistema es similar al que aplica desde hace años el Poder Judicial de Córdoba.
El objetivo es terminar a mediano plazo con la gran puerta de ingreso a la administración municipal por vía del acomodo político y bajo el formato de contratos por tiempo determinado que nunca se terminan.
Como el sistema no arranca de cero, tiene un doble alcance: se presenta como una etapa de transición que debe remediar hacia atrás la situación laboral irregular de muchos de los actuales municipales, y al mismo tiempo garantizar la posibilidad de quienes aspiran a ingresar.
Una parte del problema está cuantificado. De los 10.767 sueldos que paga el municipio, sacando el personal político hay 2.847 empleados que se no figuran en planta permanente y se reparten entre transitorios artículo 9 (1.871) y contratados artículo 8 (976).
De ese universo, salvo 267 docentes y unos 60 profesionales de la salud que rindieron concurso, los restantes 2.500 agentes son producto de ingresos por acomodo, con una secuencia similar: entraron como monotributistas o contratados, y hoy son –según el caso– contratados o transitorios.
Cuando asumió, Mestre optó por no darles de baja, pero se negó a efectivizarlos sin concursar. Ahora deben rendir concurso para pasar a planta.
Fuera del municipio, se desconoce cuántos serán los cordobeses dispuestos a pugnar por el derecho a entrar a trabajar en la administración, pero hay una certeza: la estabilidad garantizada de hecho y el elevado nivel salarial que gozan esos empleados hace presumir que serán varios miles.
Las claves del sistema de concursos municipales
Objetivos. Los actuales contratados y monotributistas, más los ciudadanos comunes que concursen, competirán por acceder al trabajo municipal. En ambos casos, el objetivo es priorizar selección por capacidad y que el destino final sea una paulatina incorporación a planta permanente, según disponibilidad de vacantes y presupuesto. Nadie podrá ingresar a planta sin rendir concurso público y abierto. Los órdenes de mérito tendrán vigencia por tres años.
Los que están. Los actuales contratados y monotributistas que decidan no concursar, quedarán en la condición que están, sin entrar a planta permanente. Si rinden, aprueban y quedan en el orden de mérito, estarán en período de prueba dos años, tras lo que podrán pedir su pase a planta.
Los que quieren estar. Los ciudadanos que concursen y queden en el orden de mérito para un determinado perfil de puesto de trabajo, podrán ser convocados para cubrir nuevos puestos cuando el Ejecutivo así lo decida. Eso permitirá al municipio tener gente ya seleccionada incluso antes de necesitarla. Ingresarán como transitorios y también deberán cumplir dos años a prueba antes del pase a planta.
Etapas. Toda la tramitación inherentes a los concursos de realizará vía Web (www.concursos.cordoba.gov.ar.), desde el mismo momento de la inscripción, que tendrá carácter de declaración jurada e implicará el primer filtro para postulantes. Luego está previsto prueba de oposición, evaluación de antecedentes y entrevista personal. Este último paso se dejará sin efecto en las convocatorias que se suponen muy masivas.
Puntajes. Se definen en el decreto específico de cada convocatoria, según los perfiles laborales. En principio, quienes ya son empleados municipales en calidad de contratados, transitorios o monotributistas tendrán puntaje diferenciado por año de antigüedad.
Pago. El costo de la inscripción a los concursos fue fijado en 100 pesos, sin excepción, para solventar los costos de instrumentación de los concursos y como primer "filtro" entre quienes tienen voluntad real de capacitarse para ingresar al municipio.

