Con Mestre a mitad de camino, el desgaste fue de la oposición
Mestre asoma así como el primer intendente reelegido desde las recordadas gestiones radicales de su padre y Rubén Martí.
El radicalismo ya festeja en su sede histórica la reelección de Ramón Mestre como intendente y el zarpazo sobre el territorio de Domingo Carbonetti, en Bell Ville.
Para la celebración en Capital, tiene en sus manos encuestas territoriales que desde el viernes le venían señalando entre 8 y 9 puntos de ventaja sobre su inmediato seguidor y que se habrían confirmado en las urnas abiertas hoy.
Ese predominio lo hace presagiar un triunfo amplio, en las 14 seccionales de la ciudad y por una brecha considerable sobre la oposición.
Mauricio Macri llegará esta noche para capitalizar el triunfo de Mestre en favor de la campaña presidencial de la coalición Cambiemos.
Mestre asoma así como el primer intendente reelegido desde las recordadas gestiones radicales de su padre y Rubén Martí. Y lo estaría consiguiendo con una victoria sobre dos de sus predecesores. Si esta previsión se confirma, estará en condiciones de reinvidicar una posición novedosa: por primera vez, desde la crisis de principios de siglo, un intendente cordobés no es devorado por las dificultades de la gestión municipal.
Por el contrario, quien estaría padeciendo ese desgaste sería el más enconado de sus adversarios, el senador nacional Luis Juez.
Mestre propuso a los ciudadanos de Córdoba una validación de sus títulos a mitad de camino de una gestión municipal de ocho años.
Si lo consigue, como todo parece indicar, no habrá sido él el referente político a quien la díscola Capital le quitó la confianza tras el desgaste de la gestión.
Muy por el contrario, quedará también parado en la Provincia como jefe de la oposición.

