“Con esta ley terminamos con los espías delivery”, aseguró Parrilli
El jefe de la ex-Side defendió la creación de la Agencia de Inteligencia. Se negó a hablar de su relación con Jaime Stiuso, el exagente hoy denostado por el Gobierno.
Buenos Aires. Oscar Parrilli negó ayer tener relación alguna con la denuncia de Alberto Nisman en contra del Gobierno nacional, aunque aparece mencionado en una de las escuchas que el fallecido fiscal presentó para probar lo que sería un plan orquestado para encubrir a los autores iraníes del atentado terrorista a la Amia. "No, no tengo nada que decir, no hay nada de eso", dijo el número uno de la Secretaría de Inteligencia luego de explicar en el Senado la nueva ley que envió la Presidenta. Parrilli también dijo que uno de los imputados por Nisman, Alan Bogado, "no es agente, ni lo fue" de su cartera. "Ni orgánico ni inorgánico". Parrilli, a quien Cristina Fernández designó al frente de la Secretaría de Inteligencia (SI) en diciembre último, aclaró tanto dentro del plenario de comisiones como ante la prensa, que la Jefa del Estado le pidió que diseñe la nueva ley ni bien asumió y que todo lo precipitó la muerte de Nisman, a quien no mencionó directamente. Cuando un periodista le consultó por su relación con Antonio "Jaime" Stiuso, el exdirector de Contrainteligencia que salió eyectado de la SI cuando él arribó y es acusado por el oficialismo de estar detrás de la denuncia de Nisman, Parrilli prefirió responder con una ponderación de los "grandes cambios" del proyecto de ley. "Se terminan los agentes delivery , porque estará prohibido que tomen contacto directo con magistrados o empresarios para hacer tareas de inteligencia si éstas no tiene autorización del director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)", explicó. "Además, se prohíben las relaciones promiscuas de los agentes con el Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo ya que todo contacto debe ser a través del director o del subdirector de la AFI", agregó Parrilli. Por último, en un mensaje dirigido hacia el purgado Stiuso, sostuvo: "Estamos incluyendo en un artículo la obligación de que todos los exagentes, los que se jubilen o se echen, den cuenta de su accionar profesional. El Estado no va a capacitar más (para que luego trabajen por su cuenta)". Los senadores escucharon además al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, quien también aludió sin nombrarlo a Stiuso. "Que no ocurra que alguno por permanencia y exceso de poder puedan sentirse por encima de la democracia. Nos han construido una leyenda de carpetas y carpetazos; este es un gesto de valentía de la Presidenta", dijo. Párrafo aparte merece la defensa que los funcionarios realizaron del traspaso de las escuchas telefónicas a la órbita de la Procuración General. "El Ministerio Público es el cuarto poder, lo dice nuestra Constitución. Además hay jurisprudencia de la propia Corte y también lo dice la legislación comparada que indican que deben estar en la Procuración", dijo Parrilli. Agregó que la propuesta de que las escuchas estén a cargo de la Corte "es irracional porque el máximo tribunal es quien manda a los jueces, que son los que autorizan las escuchas".Recordó que senadores como los cordobeses Luis Juez y Norma Morandini y el bonaerense Jaime Linares, todos de FAP-Unen, presentaron iniciativas en las que el sistema de escuchas era propuesto también dentro de la Procuración.
Denuncia ante la Presidenta y la Corte
Maniobra. Los jefes de bloques de diputados de la oposición enviaron una carta a la presidenta Cristina Fernández y a la Corte Suprema de Justicia en la que denunciaron que la reforma a la ley de Inteligencia es "una maniobra de distracción" del Gobierno nacional ante el escándalo por la muerte del fiscal Alberto Nisman.
Derogación. Los legisladores reclamaron a la Presidenta "que incorpore a las sesiones extraordinarias (del Congreso) la derogación del Memorándum suscripto por el Gobierno con la República de Irán" y que "ponga a disposición a todos los funcionarios del PEN para que puedan ser convocados por el Congreso" a informar sobre la causa Amia y la muerte de Nisman.
Puntos de vista
Laura Montero, senadora nacional (UCR, Cobista): "¿Qué ganamos con ponerle la cara a Parrilli si después no aceptan nuestras propuestas y bloquean todos los proyectos de la oposición para que jamás sean ley? No queremos seguir sumándonos a la farsa".
Gerardo Morales, senador nacional (UCR): "Queríamos un debate en serio, pero si encima van a sacar las escuchas para dárselas a Gils Carbó y no aceptan nuestra propuesta de que pasen a la Corte, no tiene sentido asistir".
Gabriela Michetti, senadora nacional (PRO): "Es un intento de tapar lo que no debe taparse. La muerte del fiscal Nisman es un momento bisagra, por eso diputados y senadores planteamos esta nueva agenda para que no quede en nada".
Fernando Solanas, senador nacional (UNEN): "Acá está en discusión el financiamiento de una estructura de inteligencia que borró las pistas de los principales delitos federales, de muertos suicidados con una mano invertida. Hay que destripar el chancho".

