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Cómo impactará en Córdoba la crisis nacional

La brusca devaluación incrementará el gasto y alimenta una mayor demanda gremial. Un estancamiento limitaría suba de ingresos. Economistas creen que la obra pública sería la variable de ajuste.

09 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Cómo impactará en Córdoba la crisis nacional

Si la pauta macroeconómica nacional empujaba al Presupuesto provincial al terreno de las subestimaciones, la abrupta devaluación de enero lo llevó a las puertas de la ficción. Lo que no es ficción, en cambio, son los impactos directos e indirectos en las finanzas, que en dos meses sumaron amenazas impensadas para la bitácora del ministro Ángel Elettore.El primer cachetazo fue en el amanecer de diciembre, con la rebelión policial que obligó a abrir los bolsillos para apaciguar la crisis.El eco de aquellos aciagos días se escucha aún hoy en la incipiente negociación paritaria con los gremios estatales, que arrancó con un piso de 30 por ciento. Pero después vino la trompada de la devaluación, que no sólo potenció las demandas salariales.Entre diciembre y enero, se produjo una depreciación del peso del 23 por ciento y el inflador se activó automáticamente sobre la deuda dolarizada. Visiones Los diagnósticos abren un abanico. Marcelo Capello, del Ieral-Fundación Mediterránea, planteó escenarios en los que la Provincia podría cerrar 2014 con superávit en baja, pero superávit al fin. Bajo la hipótesis de una inflación del 35 por ciento y un crecimiento de la economía provincial del 1,5 por ciento, el Gobierno tendría chances de concluir el año con un resultado fiscal neto de 300 millones de pesos. Pero hay variables que bien pueden cambiar, como nuevas subas en el tipo de cambio o una caída en el nivel de actividad, entre otras.Como sea, Capello cree que el escenario más probable traería aparejado un recorte en la obra pública. "Se sacrificaría nueva infraestructura por más gasto corriente".Otra posibilidad es que la Provincia "morigere la expansión de otros gastos" o que el resultado financiero neto sea negativo, lo cual "haría crecer la deuda flotante".Ariel Barraud, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), opinó que "la sintonía fina en materia de política financiera será crucial". Si bien la inflación impactará en los ingresos tributarios, advirtió que "no puede asegurarse que la recaudación crezca a igual ritmo que la inflación en un escenario de cuasi estancamiento económico".En esa línea, también cree que el gasto de capital (obra pública) es "una variable de ajuste en un período como el actual", para evitar caer en déficit.En cambio, Alfredo Schclarek Curutchet, del Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes), cree que "hay grandes probabilidades de que la Provincia vuelva a caer en déficit". Deuda y salario Sin contar el costo fiscal que arrojará el próximo acuerdo paritario, el Cippes estima que la Provincia tiene por delante un gasto extra de 2.130 millones para este año. Si la negociación con los gremios cerrase en una suba de 30,4 por ciento acumulado anual, se sumarían otros 1.700 millones (calculado un costo total de 4.700 millones, menos 3.000 millones ya previstos en la pauta 2014).Los cálculos difieren según quien los realice y qué parámetros toma. El Cippes indicó que la devaluación implicará este año pagar 959,4 millones de pesos extra en servicios de deuda (incluye Epec). Toma como referencia una cotización de dólar futuro de 9,14 pesos a junio en el Rofex, aunque el viernes pasado esa posición cayó a 8,30 pesos.Capello, en cambio, trabaja sobre un dólar de ocho pesos y establece un extra de 545 millones en vencimientos.La cifra, en términos relativos, equivale al 96 por ciento de la recaudación proyectada para este año del Impuesto Automotor o casi la mitad prevista por el Inmobiliario.En el Centro Cívico, nadie quiere hablar en público. Por lo bajo, confían en que la recaudación no decaerá, pese a que varios funcionarios descuentan que la actividad tendrá una baja real.

Puntos de vista

Marcelo Capello. Ieral-Fundación Mediterránea. "Fijar un aumento salarial para todo el año es, fiscalmente, un arma de doble filo. Quizá lo mejor sea negociar salarios dos veces".

Ariel Barraud. Iaraf. "La sintonía fina en materia de política financiera será crucial. También la cuestión salarial: es importante que se encauce".

Alfredo Schclarek. Cippes. "La deuda que vence en 2017 excede a la actual gestión y debería haber una amplia convocatoria para discutir cómo vamos a pagarla".