¿Combate o connivencia?
Hace rato que las redes narco se han incrustado en Córdoba. El tema es cuál es la reacción del poder político.
El fuego lo arrasa todo. Otra tragedia ambiental sacude a Córdoba. Quedará para cuando se apaguen las llamas las discusiones políticas de este devastador efecto de los incendios en nuestras sierras.
Las construcciones que avanzan y avanzan por cada rincón, la deforestación, el manejo del fondo contra el fuego (como el de otros fondos específicos creados en esta gestión), las acciones preventivas con la gran cantidad de material combustible que quedó tirado después de aquel tornado de hace dos años, las penas contra los incendiarios (que José Manuel de la Sota ayer adelantó tienen que incrementarse), entre otros temas, deberán estar en la agenda de debate post incendios.
El fenómeno supera largamente a Córdoba y es saludable que no hayan existido especulaciones de rencillas partidarias o personales para la coordinación de esfuerzos provinciales, municipales y nacionales.
Con todo el Gobierno provincial metido de lleno a mitigar los terribles efectos de las llamas descontroladas, hay otro fuego que, parece, arderá un tiempo más en Córdoba: el caso de los policías que son investigados en causas relacionadas con el narcotráfico.
Legisladores nacionales por Córdoba, de la oposición, suspendieron el lunes por los incendios una conferencia de prensa conjunta para expresar su preocupación por lo que consideran es “una gravísima situación institucional”.
Ya había existido una presentación de todos los bloques no oficialistas en la Legislatura, para solicitar una audiencia al propio gobernador apenas se conoció que había altos jefes policiales investigados por la Justicia Federal. De la Sota, que hace del diálogo una de las principales banderas de su discurso político, no respondió aún.
El Gobierno reivindicó lo actuado en la lucha contra el narcotráfico y decidió embestir con dureza contra el fiscal federal Enrique Senestrari y contra los periodistas que difunden algunas de las novedades de este complejo e intrincado caso, lleno de personajes oscuros, a los que la Policía eligió para los procedimientos antes de que salieran en los medios.
El discurso que el jefe de Policía, Ramón Frías, pronunció el domingo en el sepelio del policía investigado y fallecido el sábado fue redactado y aprobado en el Centro Cívico.
El fiscal replicó que la causa es más amplia de lo que trascendió hasta ahora. En el Gobierno, no pierden ocasión de adjudicarle militancia kirchnerista al funcionario judicial.
En su defensa de la Policía, De la Sota aludió a la serie estadounidense CSI (Crime scene investigation /En la escena del crimen).
Singular alusión días después del procedimiento del fiscal de Alta Gracia, Emilio Drazile, que él mismo informó que abrió el auto y apagó el motor en el que estaba el oficial Juan Alós con un disparo en la cabeza. Otras acciones del fiscal no parecen haber estado orientadas a proteger demasiado la escena del crimen.
En las últimas horas, legisladores opositores recordaron las decenas de muertos que ha habido en Córdoba en relación con el accionar del narcotráfico.
Hace rato que las redes narcos se han incrustado en el tejido social cordobés. El tema es si el poder político tiene voluntad férrea en combatirlas, como sostiene el reiterado discurso del Gobierno provincial, o si existe algún grado de connivencia en las estructuras del Estado, como parece desprenderse de la investigación judicial en curso.

