Juicio. Causa Cuadernos: volvió a declarar la exmujer de Centeno y mostraron los bolsos de las coimas
Hilda Horovitz declaró durante casi nueve horas ante el Tribunal Oral Federal 7, donde detalló el vínculo entre Oscar Centeno y Roberto Baratta en el sistema de recaudación ilegal.
En una jornada clave del juicio por la Causa Cuadernos, Hilda Horovitz, expareja del remisero Oscar Centeno, ratificó ante la Justicia la existencia de una red de traslados de dinero vinculada al entorno de Roberto Baratta. Ante los jueces del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) en Comodoro Py, la mujer reconoció los bolsos utilizados para las maniobras y brindó detalles sobre la logística de las coimas.
Durante su testimonio, Horovitz identificó varios bolsos vacíos que, según su relato, Centeno llevaba a la vivienda que compartían en Olivos tras finalizar sus jornadas laborales. La fiscalía exhibió imágenes obtenidas del peritaje al celular de la testigo, donde se observaban bolsos con bandas elásticas y hasta un billete de cien dólares.
Respecto a la fotografía del billete, Horovitz aclaró que se trataba de una unidad "trucha" que ella misma consiguió para enviársela a Baratta. Según explicó, utilizaba estos mensajes y fotos para llamar la atención del exfuncionario y lograr que interviniera en sus reclamos hacia el chofer.
La testigo también relató que, en una oportunidad, Centeno le explicó cómo se debía acomodar el dinero dentro de los bolsos para optimizar el espacio. Ante la consulta del tribunal sobre cómo el remisero poseía ese conocimiento, la mujer respondió de forma tajante: "Lo habrá visto".

El reclamo por las "migajas" de Baratta
Uno de los puntos más relevantes fue la descripción del vínculo entre Centeno y Baratta, a quienes la testigo calificó como "muy amigos". Sin embargo, reveló que el chofer solía quejarse de forma recurrente sobre los beneficios económicos que obtenía por su trabajo.
Horovitz sostuvo que, cuando Centeno llegaba "chinchudo" a su hogar, reclamaba que Baratta solo le entregaba "migajas" en comparación con el volumen de dinero que movilizaban. "Decía que lo llevaba a las cuevas o a hacer cosas. A veces decía: 'Y a mí viene y me tira migajas'", citó la mujer ante los jueces.
La declaración también abordó la participación de Horovitz como presunta prestanombre del chofer. Según sus palabras, Centeno la "usó como testaferro" para poner bienes a su nombre, situación que ella aceptó bajo un contexto de agresiones y violencia física por parte de su entonces pareja.
Pérdida de empleo y audios reveladores
La testigo vinculó su actual situación de desempleo con las advertencias que realizó antes de que el caso tomara estado público. Relató que en 2017 le anticipó a su entonces jefe, el arrepentido Claudio Uberti, que pensaba denunciar a Centeno en Comodoro Py.
De acuerdo con su testimonio, Uberti le advirtió que se preparara para las consecuencias y, poco tiempo después, fue despedida de su puesto en un ministerio. "Acá sé que me estoy mandando al muere sola por decir la verdad", manifestó Horovitz durante la audiencia de este jueves.
Finalmente, el tribunal escuchó audios entre la testigo y Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner, relacionados con documentos que Horovitz buscaba recuperar. En esos mensajes, se evidenciaron las gestiones de la mujer para obtener papeles de Centeno que estaban en poder de terceros y que Baratta habría ordenado "perder".
El proceso oral, que cuenta con 86 acusados, incluyendo a la expresidenta Cristina Kirchner, continuará con la recepción de nuevos testimonios mientras se define la situación de testigos que alegaron problemas de salud.



