Justicia. Caso Adorni: declaró una de las jubiladas y dijo que la venta del departamento de Caballito la hizo su hijo
Beatriz Viegas y Claudia Sbabo se presentaron en Comodoro Py ante el fiscal Pollicita para explicar la financiación sin intereses otorgada al jefe de Gabinete.
El patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra bajo el escrutinio de la Justicia federal en una jornada que resulta clave para el avance de la investigación.
Este miércoles, desde las 9, Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64) brindaron declaración testimonial en los tribunales de Comodoro Py. Ambas mujeres son las acreedoras que financiaron U$S 200 mil para que el funcionario adquiriera un departamento en el barrio porteño de Caballito.
La citación fue dispuesta por el fiscal federal Gerardo Pollicita en el marco de una causa que investiga el presunto enriquecimiento ilícito del funcionario nacional.
Qué declararon las jubiladas
Sbabo (64 años) ya realizó su declaración. En su relato, confirmó que su hijo Leandro fue quien le pidió hacer el crédito a Adorni. Además, dijo que no había intereses de por medio y que ella tenía fondos por una compraventa en pozos.
En tanto, aclaró que no fue la escribana Adriana Mónica Nechevenko quien la contactó con el jefe de Gabinete.
Viegas (72), también dijo que su hijo, Pablo Feijo, es amigo de Adorni y que el contacto se dio por medio de él.
Los hijos de ambas son socios en una empresa constructora.
La investigación
El objetivo es obtener detalles precisos sobre la operación hipotecaria realizada en noviembre del año pasado sobre un inmueble ubicado en la calle Miró. La propiedad fue declarada con un valor total de US$ 230 mil.
De acuerdo con la documentación y los testimonios recabados, Adorni abonó únicamente US$ 30 mil en efectivo al momento de la compra.
Los US$ 200 mil restantes fueron financiados por las vendedoras, Viegas y Sbabo, bajo un esquema de cuotas que debe cancelarse en su totalidad para noviembre próximo. Uno de los puntos que genera mayor interés judicial es que la operación se habría realizado sin el cobro de intereses.
El origen de la propiedad en Caballito
La investigación ha permitido reconstruir la cadena de titularidad del inmueble. El departamento pertenecía originalmente al exfutbolista Hugo Morales, quien ya declaró en el expediente penal.
Morales afirmó haber vendido la propiedad a las dos jubiladas por US$ 200 mil, cifra que representó una rebaja de US$ 140 mil respecto a la oferta original administrada por la inmobiliaria Rucci.
Morales justificó esta diferencia de precio ante la Justicia y en declaraciones públicas, señalando que la unidad requería refacciones importantes y que no lograba concretar la venta.
“Sabiendo que por ahí perdía un poco de plata o que lo podía arreglar, en ese momento se tomó la decisión. Lo vendimos contentos”, aseguró el exjugador.
A pesar de la transacción comercial, existe un interrogante sobre el vínculo entre las partes. Al momento de estallar el escándalo, tanto Viegas como Sbabo aseguraron a la prensa no conocer personalmente a Manuel Adorni.

La escribana Adriana Nechevenko, quien participó en la operación, ya prestó declaración en dos oportunidades ante la fiscalía.
Investigación por otros bienes y préstamos
La declaración de las jubiladas estaba prevista para la semana pasada, pero fue postergada por pedido de Matías Ledesma, abogado del jefe de Gabinete.
La defensa solicitó el cambio de fecha debido a la superposición con el juicio de la causa denominada "cuadernos de las coimas". Finalmente, el testimonio de Viegas y Sbabo se produce tras la declaración de otras dos acreedoras del funcionario.
Se trata de Graciela Molina, comisaria retirada de la Policía, y su hija Victoria María José Cancio. Ambas mujeres prestaron declaración testimonial la semana pasada tras confirmarse que le otorgaron a Adorni un préstamo de US$ 100 mil en 2024.
En este caso, la operación incluyó una garantía hipotecaria y un interés anual pactado del 11% a pagar en 24 cuotas.
Ese préstamo se concretó el mismo día en que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, adquirió una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz. Como garantía de esa deuda de US$ 100 mil, la familia Adorni puso su departamento de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco. Hasta el momento, el funcionario habría cancelado US$ 30 mil de dicho monto.
Secreto fiscal y bancario levantado
En paralelo a la recepción de testimonios, la fiscalía de Pollicita aguarda los resultados de una serie de medidas de prueba adicionales. El juez federal Ariel Lijo dispuso recientemente levantar el secreto fiscal y bancario de Manuel Adorni y su esposa.

Esta medida busca determinar si el nivel de gastos e inversiones se condice con los ingresos declarados por el matrimonio.
La Justicia analizará declaraciones de bienes, consumos con tarjetas de crédito, movimientos en cuentas bancarias e inversiones financieras.
El foco está puesto en la evolución patrimonial desde que Adorni asumió la función pública, período en el que su sueldo oficial se mantuvo congelado hasta enero de este año en un monto de $3.584.006.
Además de las propiedades en Caballito y Exaltación de la Cruz, la causa incluye sospechas sobre la omisión de bienes en declaraciones juradas previas.
También se encuentran bajo análisis gastos relacionados con pasajes de avión al exterior, específicamente con destinos como Nueva York y Punta del Este, para verificar el origen de los fondos utilizados.




