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Cambiemos se cansa de Massa y busca restarle protagonismo

El malhumor cundió en el oficialismo tras la reunión del líder del Frente Renovador con Gioja y Bossio. Además, hay diferencias por el costo fiscal de las medidas pro-Pyme que impulsa el tigrense.

08 de mayo de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Cambiemos se cansa de Massa y busca restarle protagonismo
Referente opositor. José Luis Gioja, presidente del PJ y diputado por el Frente para la Victoria (DyN).

Buenos Aires. El oficialismo empieza a mostrar signos de cansancio con su hasta ahora principal aliado en el Congreso, Sergio Massa. Si bien el líder del Frente Renovador les avisó tanto a Mario Negri como a Emilio Monzó –las principales espadas de Cambiemos en la Cámara de Diputados– que buscaba acercar a todo el justicialismo a un acuerdo en torno de la ley antidespidos, cayó muy mal la reunión del jueves de Massa con José Luis Gioja (presidente del PJ y diputado del FPV) y Diego Bossio (referente de la bancada justicialista). Por eso, la decisión que se tomó en las altas esferas del Gobierno es concentrar la discusión por la ley de emergencia ocupacional (que el oficialismo pretende modificar para enviar de nuevo al Senado) a nivel exclusivamente técnico, para intentar bajar el protagonismo mediático que está teniendo Massa. "Sergio quiere ser el árbitro y a la vez liderar a la oposición. Nosotros no estamos dispuestos a entrar en ese juego a cualquier costo. En todo caso, él quedará pegado al kirchnerismo. El jueves fue él quien lo visitó a Gioja en su despacho, no al revés", se quejó un diputado oficialista. Mensajes La semana que culminó, el propio presidente Mauricio Macri le envió mensajes públicos a Massa. Le solicitó que no vote "la ley kirchnerista" y mantuvo contrapuntos con él. En los sectores más peronistas del Frente Renovador, los dardos del jefe del Estado a su líder cayeron mal; por eso muchos dirigentes se manifestaron duramente en contra del Gobierno nacional y sumaron elementos para votar la ley antidespidos, casi como un escarmiento a la Casa Rosada. En este clima de tensión y desconfianza política, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina (PRO), es el encargado de mantener contactos con el massista Marcos Lavagna, referente económico del Frente Renovador en Diputados, a fin de explorar la posibilidad de un acuerdo sobre el proyecto que está en discusión. Diferencias Además de los recelos que hay con Massa por sus acercamientos al peronismo tradicional y sus contactos con el FPV, Cambiemos tiene con el Frente Renovador diferencias que exceden lo político. El principal problema es que las propuestas de Massa implican para el Estado argentino al menos 30.000 millones de pesos, según los cálculos que hacen los propios legisladores renovadores. Pero en el Gobierno estiman que todo el paquete de beneficios para las micro y pequeñas y medianas empresas que postula Massa asciende a 100.000 millones de pesos, una cifra que –aseguran– el Estado no puede afrontar "porque chocaría". En principio, el massismo está pidiendo exenciones impositivas, subsidios para paliar el tarifazo al gas y a la electricidad, un nuevo diseño del Programa de Recuperación Productiva (Repro) para hacerlo más accesible y aumentar el fondo que recibe cada empresa, y el pago de una deuda de unos 15.000 millones de pesos que el Estado mantiene con el sector privado por gravámenes retenidos. Desde el macrismo se cuestionan estas herramientas: sostienen que se trata de una política muy generalizada y que es necesario precisar a qué empresas irán dirigidos los beneficios. "No podemos tirar perdigonazos", se quejan. Entretelones de la puja Massa es consciente de que su interbloque, de 38 diputados, definirá la votación por la ley antidespidos en la Cámara Baja. Por eso mantiene negociaciones a la par con las bancadas de extracción peronista y con Cambiemos. Su objetivo es "mejorar" la media sanción del Senado. Fuentes del riñón de la bancada massista aseguraron que el proyecto votado por los senadores "no sirve" por dos grandes motivos. El primero es que fija la prohibición, por seis meses, de despedir sin causa, pero a la vez remite a la Ley de Contrato de Trabajo que contiene un artículo que acepta como despido con causa justa cuando este se genera en el marco de una crisis económica. El segundo argumento es el que se impuso en la larga reunión de bloque que la treintena de legisladores de UNA tuvieron el miércoles por la noche: hay que proteger a los trabajadores que tienen miedo de perder su trabajo, pero también ayudar a las empresas más chicas a superar el difícil momento económico. La posición mayoritaria de Cambiemos es negociar con Massa algunas herramientas para beneficiar a las Pyme. Pero como el tigrense pretende complacer a las centrales obreras sosteniendo la doble indemnización, el oficialismo analiza votar en contra sólo esa parte de la ley. El obstáculo para este entendimiento general entre Massa y Cambiemos y entre Massa y el resto del peronismo son los sindicatos, básicamente las centrales de Antonio Caló y de Hugo Moyano, que presionan para que la norma sea votada cuanto antes tal como fue sancionada por el Senado. El pensamiento de los sindicatos es que la promoción de políticas para el sector Pyme debe impulsarse en otra ley. Si la posición de las CGT y de las dos CTA se mantiene inflexible, el bloque de Bossio y el del FPV tienen pensado acatar esa directriz. La postura de Cambiemos también es clara: votar en contra, como sucedió en la Cámara Alta. La pregunta que hay por estas horas flotando es qué hará el massismo: ¿volver a jugar con el Gobierno impulsando una ley "superadora" o se encolumnará con el resto del justicialismo detrás de los sindicatos?

Pacto por el trabajo

Postura oficial. El plan del oficialismo se mantiene incólume: impulsar un "pacto por el trabajo", mucho más amplio que la prohibición de despidos y que la restauración de la doble indemnización que votaron los senadores opositores.

Primer empleo. Este "acuerdo" legislativo implicaría en los papeles tomar algunas propuestas que están en el proyecto de ley de Primer Empleo que envió al Congreso el presidente Mauricio Macri y conjugarlas con parte de las políticas planteadas en otro proyecto de ley por Massa y Lavagna a favor de las Pyme.

Votos. Massa es consciente de que su interbloque, de 38 diputados, definirá la votación por la ley antidespidos en la Cámara Baja.