Crisis. La cadena de farmacias Dr. Ahorro cierra todos sus locales en Argentina
Tras dos décadas de operación, la firma de origen mexicano concretó el cierre de sus 33 sucursales debido a una asfixiante crisis financiera y deudas que superan los 19 millones de dólares. La empresa, que se encontraba en concurso preventivo, comunicó que los locales permanecerán cerrados "hasta nuevo aviso".
La emblemática cadena Dr. Ahorro puso fin a su actividad en Argentina este viernes.
La decisión afecta a puntos históricos en la Ciudad de Buenos Aires (como las sedes de Constitución, Villa Devoto y Puente Saavedra) y a locales en las provincias de Córdoba, Salta y Mendoza, los cuales ya dejaron de atender al público.
En Córdoba, la firma contaba con dos locales ubicados en Colón 273 y San Martín 457.
Una deuda millonaria imposible de revertir
El colapso de la cadena responde a un deterioro financiero profundo que se agravó en el último año.
Según publica Infobae, Dr. Ahorro acumuló una deuda de 10 millones de dólares en contingencias laborales, 5 millones en cargas sociales impagas y unos 4 millones adicionales con laboratorios y proveedores.
Este escenario derivó en un vaciamiento progresivo de las góndolas y graves problemas de abastecimiento.
Ante la imposibilidad de vender la operación completa a un nuevo inversor, la firma admitió internamente que solo podrá pagar un porcentaje de los salarios adeudados mediante la liquidación individual de activos.
El fin del modelo "sin obras sociales"
Dr. Ahorro desembarcó en el país en 2002 con una propuesta disruptiva: vender medicamentos genéricos de bajo costo exclusivamente para consumidores sin cobertura médica.
Al no trabajar con prepagas ni obras sociales, se convirtió en el principal refugio para sectores vulnerables ante el encarecimiento de los fármacos.
Sin embargo, el modelo que alguna vez fue exitoso no logró sortear las actuales dificultades regulatorias y económicas del mercado local.
Incertidumbre laboral y activos remanentes
El futuro de los empleados permanece bajo análisis judicial dentro del proceso de concurso.
Por el momento, la empresa solo conserva una droguería en el barrio porteño de Chacarita y algunas habilitaciones comerciales, aunque su continuidad operativa es incierta.
Con persianas bajas y comunicados de pago fragmentado, se cierra uno de los capítulos más extensos de las farmacias de descuento en la historia reciente de Argentina.

