Cada uno vota con su libreta y sus incongruencias
Macri sufre derrotas políticas que él mismo ayuda a generar.
- En gestión se actúa de manera diferente.
- La sociedad tolera más las mentiras peronistas que las otras.
- Schiaretti
- también el gran derrotado con Ganancias.
- Macri
- cándido ante el sinuoso Massa.
Cada uno vota con su libreta, solían decir los viejos dirigentes para reivindicar la libertad del ciudadano de elegir más allá de cualquier mecanismo de cooptación de voluntades. Un paneo por el Congreso, la Legislatura cordobesa y el Concejo capitalino en estos días muestra que los que están sentados en las bancas no votan sólo con su libreta (la antigua denominación del documento de identidad), sino con sus miedos, mentiras y el eterno –y no menos perverso– doble juego de tener una conducta cuando se gobierna y otra cuando no.Algunas particularidades de estas semanas.Mauricio Macri sufrió tres derrotas al hilo en el Congreso y expuso como pocas veces en el año de gestión su debilidad política. Le bajaron la reforma electoral, le impusieron la emergencia social y le arrebataron una de sus banderas de campaña: eliminar el Impuesto a las Ganancias para los asalariados.En este último caso se le presentó el peor de los escenarios, la conjunción de todo el arco opositor con reunificación, al menos provisoria, de todo el peronismo.Con Ganancias, Macri tiene una debilidad que excede lo parlamentario: no cumplió lo que prometió en campaña. Por encima de que una cosa es lo que se dice fuera del poder y otra es lo que se hace con esa responsabilidad a cuestas, Macri incumplió y está pagando el costo peor que el de la correlación de fuerzas en el Congreso, porque le mina su credibilidad ante sus votantes y la ciudadanía.El kirchnerismo también hizo gala, una vez más, de ser doble faz y puso los voceros para el proyecto de brusca reducción de Ganancias para asalariados después de haber levantado la bandera de la defensa de ese impuesto en la docena de años de ejercicio del poder.El problema con los dobles discursos y las mentiras es que la historia ha demostrado que la ciudadanía es más condescendiente con estas conductas en los gobiernos peronistas que con los de otro signo político. No es el jefe Otro gran derrotado de la votación en Diputados fue Juan Schiaretti, uno de los gobernadores peronistas que le prometen el oro y el moro al Presidente ante cada concesión para sus provincias, pero le devuelven poco y nada en el Parlamento.Schiaretti envió una instrucción pública y por escrito a los cinco diputados de Unión por Córdoba para avalar la iniciativa oficial de Ganancias. Pero cuatro se sumaron al proyecto opositor, como para demostrarle también en público que el jefe de ese proyecto es José Manuel de la Sota.La exitosa sociedad política que los mantiene desde hace casi 20 años en el poder provincial ha sufrido uno de los momentos de tensión más expuesta y también desnuda la diferencia entre gobernar y no gobernar al momento de asumir posiciones. Por casa Un breve repaso por algunas votaciones locales. Cambiemos no le vota a Schiaretti el Presupuesto que está calcado del nacional que Cambiemos aprobó con el resto de las fuerzas en el Congreso. Pero sí una parte de la difusa oposición provincial le vota al peronismo el ascenso a juez de un fiscal que garantiza la no investigación de la corrupción, como para dejar claro por parte del radicalismo mestrista que siempre mejor es prevenir. El miedo no suele ser zonzo.Los mestristas y otros radicales tienen esos gestos en la Legislatura hacia el PJ, pero no logran que en el Concejo capitalino los peronistas los acompañen con un aumento de boleto también calcado al que se aplicó en la provincia.Incongruencias que no deberían sorprender a esta altura pero que siguen generando un cierto pasmo, como escuchar a Macri decir que Sergio Massa es "lo menos predecible". Una persona con la trayectoria que fue desde la Ucedé hasta las mil caras del peronismo y tiene aliados mucho más sinuosos aún, qué otra cosa podría ser que impredecible.

