Cada elección es un mundo y no siempre se conecta con la otra
Cada vez que se abren las urnas, los mensajes y significados son diferentes, por lo cual todo intento de proyección puede ser cuanto menos inútil.
Cada vez que se abren las urnas, los mensajes y significados son diferentes, por lo cual todo intento de proyección puede ser cuanto menos inútil. Córdoba votó ayer de manera marcadamente diferente que el resto del país.El dato saliente es que el precandidato más votado en esta provincia, José Manuel de la Sota, no estará presente en la elección general, porque perdió la competencia con Sergio Massa.A partir de ahora y hasta el 25 de octubre, las conjeturas de hacia dónde irán esos votos cordobeses serán múltiples y variadas. ¿Cuánto retendrá Massa siguiendo la instrucción pública de De la Sota? ¿Cuántos irán hacia Macri con la lógica de un pronunciamiento antikirchnerista? ¿Cuántos serán para Daniel Scioli, con la premisa de privilegiar la pertenencia peronista?El kirchnerismo sufrió un nuevo y duro revés en Córdoba. Retrocedió incluso de las actuaciones de Carolina Scotto y Eduardo Accastello, que habían sido escuálidas.Por eso, los K cordobeses se apresuraron anoche a mandar mensajes conciliatorios hacia los votantes delasotistas, con apelaciones hacia la filiación justicialista y una diferenciación entre las figuras de De la Sota y Juan Schiaretti.Los legisladores electos del bloque K de Córdoba Podemos ya venían anticipando que no arrancarán plantados como opositores a Schiaretti. Ayer fueron explícitos en los mensajes conciliadores al futuro mandatario.Schiaretti fue bastante claro en la campaña de las Paso en que su compromiso era con De la Sota, con lo cual parecía avisar que la pertenencia era un plazo fijo con vencimiento anoche.Por cierto, el peronismo cordobés hace su apuesta legislativa con la boleta que ahora encabezará Massa. Pero habrá que ver si Schiaretti mantiene su involucramiento en la presidencial o si prioriza el diálogo abierto hace un tiempo con Scioli.Ayer, el futuro mandatario provincial fue claro respecto de sus prioridades: "Pondré toda mi predisposición para mantener una buena relación institucional con quien sea elegido el próximo presidente de la Nación".Lo que está claro es que Schiaretti deberá convivir con el liderazgo de De la Sota, que cuando ya transcurrían los primeros minutos de este lunes les mandó un claro mensaje a los que alientan su jubilación política: "Nunca se dice que es la última batalla". Fue para responder si era la última vez que se presentaba como candidato.El resultado de las Paso lo deja fuera de la escena nacional, pero le otorga chances de seguir ejerciendo la jefatura del peronismo provincial, al que mantuvo invicto en casi dos décadas.De su relación con Schiaretti, que hasta ahora se muestra como muy cordial, surgirá una de las claves de la gobernabilidad en Córdoba.Porque la oposición ha quedado nuevamente sacudida y debilitada.La principal coalición opositora ya había dejado de existir a horas de la elección provincial del 5 de julio. La decisión de Luis Juez de enfrentar a Ramón Mestre en la votación municipal capitalina del 13 de septiembre selló ese certificado de defunción.El hecho de que Macri no haya podido ganar en una de las provincias en las que parecía tener una de sus principales fortalezas suma otro elemento para atenuar a la oposición local.La configuración del mapa político cordobés depende del resultado de la elección municipal en la Capital. Mestre o Juez pueden quedar fuera de ese plano. Y el que siga en carrera, además de gobernar la segunda ciudad del país, puede aspirar a ser el jefe de la oposición provincial.En la lectura chica, varios ponían la lupa en el corte de boletas impulsado por dirigentes radicales en contra de Juez, que se hizo notar. Pero cada elección es un mundo, y más de una vez no se conecta una con otra.

