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Brecha Capital: Cambiemos tuvo el doble de votos que Unión por Córdoba

14 de agosto de 2017 a las 12:01 a. m.
Brecha Capital: Cambiemos tuvo el doble de votos que Unión por Córdoba
24 puntos. La ventaja de Cambiemos sobre UPC en Capital. (F. Luque)

En la ciudad de Córdoba, Cambiemos duplicó en votos a Unión por Córdoba y ratificó a la capital provincial como bastión del cambio político que encabeza Mauricio Macri.

Era una victoria que el macrismo descontaba, pero la magnitud del triunfo volvió a sorprender: esta vez, no tanto porque haya tenido resultados excepcionales la lista que encabezó Héctor Baldassi –en Capital, menos de dos puntos por encima del resultado provincial– como por los votos que le faltaron a la boleta liderada por Martín Llaryora.

Es la diferencia de más de 24 puntos entre esas dos listas lo que marca la particularidad de la Capital. Si se observan los resultados generales a nivel provincial, la diferencia entre ambas fuerzas fue de unos 16 puntos.

Los votos que le faltaron a Unión por Córdoba en Capital respecto del resto de la provincia no se fueron mayoritariamente a Cambiemos, sino que impactaron en mejores resultados de otras fuerzas minoritarias: son los votos extras que sacó en la ciudad de Córdoba el Frente de Izquierda, los que se llevaron Encuentro Vecinal Córdoba, Primero la Gente, Izquierda al Frente o el GEN.

En cambio, el kirchnerista Frente Córdoba Ciudadana fue tercera fuerza, con una elección de idéntico desempeño en toda la provincia.

Cambio permanente

Para entender la magnitud del fenómeno Cambiemos en la ciudad de Córdoba, basta con retroceder cuatro años. En las Paso de las legislativas de 2013, a nivel de fuerza política, Unión por Córdoba –siempre castigada por los capitalinos–, había logrado sacar más votos que el radicalismo. La otra sorpresa de aquella elección había sido el PRO: la boleta que encabezaba Héctor Baldassi quedó tercera y ese resultado se observó entonces como un gran avance del macrismo fuera de la ciudad de Buenos Aires. Sin dudas lo fue.

Apenas dos años después, en las Paso presidenciales de 2015, Cambiemos se llevó el primer puesto y casi el 40 por ciento de los votos de la Capital, mientras en el resto de la provincia ganó el peronismo. En el balotaje que lo llevó a la presidencia, Macri ganó en casi toda la provincia, pero en la capital cordobesa obtuvo uno de los porcentajes más altos de todo el país: se llevó 7,5 de cada 10 sufragios.

Lo de ayer fue, en primer lugar, una ratificación de aquella opción de 2015, cuando el apoyo cordobés a Macri superó ampliamente a los votantes del radicalismo, el PRO y el juecismo. Fueron votos del PJ capitalino –tan antikirchnerista como el del resto de la provincia– los que le dieron a Cambiemos esa fortaleza.

La siempre dificultosa inserción de Unión por Córdoba en la ciudad capital se sumó ayer a otra complicación adicional para la lista que armó Juan Schiaretti: la nacionalización de la elección y la polarización entre Macri y la expresidenta Cristina Fernandez. Así explicó ayer el gobernador cordobés el triunfo de la lista que encabezó Héctor Baldassi, y sin dudas es una de las claves de lectura de ese resultado tan abrumador en la ciudad de Córdoba.

De otra dimensión

Nada indica que haya sido decisivo el desempeño de las gestiones local y provincial en ese resultado capitalino. La elección se dirimió a otra escala.

Está muy claro que los cordobeses ayer no votaron obras públicas: el nivel de inversión que lleva adelante la Provincia en la Capital es inédito. Son miles de millones de pesos si sumamos sólo las obras principales: el cierre de la Circunvalación, los troncales de cloacas y los gasoductos de la periferia capitalina. Pero la lista es muchísimo más larga.

Si Unión por Córdoba perdió por paliza en Capital pese a esas obras, a la sobreabundancia publicitaria y al arsenal de planes sociales desplegado por la Provincia, es difícil adjudicar el triunfo de Cambiemos a los también numerosos trabajos públicos que –a menor escala– ejecuta la gestión del intendente.

Más bien es la ratificación del antikirchnerismo de la Capital –tal vez, la clave que explique mucho de lo que pasó en la última década a nivel electoral en la ciudad– la que se tradujo nuevamente en respaldo a Cambiemos.