Informe. La balanza comercial dejó U$S 2.194 millones en junio
El agro fue el principal motor de este resultado, que explica, en parte, la estabilidad del tipo de cambio y las continuas compras del Banco Central.
La balanza comercial registró en junio un superávit de U$S 2.194, impulsado por el agro y un sector de la industria.
En este mes, el sector energético tuvo una incidencia distinta porque se tuvieron que pagar las importaciones de gas licuado para hacer frente a la mayor demanda invernal.
Así, las ventas externas el mes pasado subieron 30% interanual a U$S 9.055. En tanto, las importaciones cortaron dos meses de caída y avanzaron 7,3% a U$S 6.861 millones.
El saldo favorable de junio es un 150% superior al de junio 2025, lo cual en buena medida explica la estabilidad del tipo de cambio y las continuas compras del Banco Central.
De esta forma, el primer semestre terminó con un superávit del comercio internacional de U$S 13.923 millones, cinco veces por encima del alcanzado en el mismo período del año pasado.
De enero a junio, los despachos al exterior llegaron a U$S 49.554 millones y avanzaron 24,4%, mientras que las compras fueron de U$S 35.531 millones con una caída de 3,9%.
Los datos corresponden al informe mensual de comercio exterior que difunde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Estos resultados estuvieron influidos de diferente modo por los volúmenes comercializados y los cambios en los precios.
Las exportaciones de productos primarios crecieron 3,6% con aumento de 0,8% en cantidades y 2,4% en precios.
En tanto, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) subieron 31,6%, a partir de incrementos de 16,2% en cantidades y 13,3% en precios.
A su vez, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) se elevaron 31,4%, con incrementos de 9,5% en cantidades y 20% en precios, respectivamente. El mayor aporte provino de productos químicos y conexos y la manufactura de metales comunes.
Por su parte, en combustibles y energía la mejora fue de 31,1% con una combinación de precios que subieron 47,8%, mientras que las cantidades cedieron 11,7%. Las importaciones de este rubro aumentaron 126%, a partir de alzas de 62% en cantidades (buques regasificadores) y 49% (precios, por la guerra).
Asimismo, la compra de bienes intermedios (insumos) tuvo una variación positiva de 9,5%, la de bienes de capital de 3,3%, mientras que las piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 9,4%. Las importaciones de bienes de consumo subieron 3,3% y superaron los U$S 900 millones.
Proyección
Con los datos de junio se consolidan las expectativas de que las exportaciones de la Argentina alcancen los U$S 100.000 millones. Pero el dato más relevante es que se afirman las perspectivas de que Argentina logre un ingreso de divisas más uniforme en el año y se reduzca la dependencia del agro. Esto implicaría una menor volatilidad en el tipo de cambio.
Un reciente informe de la Bolsa de Rosario (BCR) señaló que la liquidación de divisas del agro, la minería y la energía se proyecta en un récord de US$ 57.168 millones para 2026.
En ese caso, superaría el máximo histórico de la serie, los U$S 56.722 millones alcanzados en 2022, y se ubicaría sustancialmente por encima de los U$S 50.381 millones liquidados en 2025.
“La consolidación de estos tres complejos permite dimensionar la magnitud del ingreso de divisas comerciales del país y, sobre todo, capturar un cambio de composición que se viene gestando en los últimos años”, señaló el trabajo de BCR.
Al respecto, remarcó que “el peso creciente de la energía de la mano del desarrollo de Vaca Muerta y del salto exportador de ese sector; y de la minería, que complementan y estabilizan un flujo históricamente dominado por el agro y su marcada estacionalidad”.
Con esta base, el trabajo destacó que para 2026 se proyecta que la liquidación del segundo semestre alcance los U$S 29.793 millones, superando a los U$S 27.375 millones del primer semestre. “Se trataría, además, de un récord para un segundo semestre, en un patrón que pareciera romper la estacionalidad histórica del mercado de cambios”, insistió BCR.
Recordó que “tradicionalmente, el ingreso de divisas se concentra en la primera mitad del año, al calor de la cosecha gruesa del agro, para luego enfriarse en el último tramo del año”, pero a partir de los nuevos sectores que aportarán dólares recalcó que “el segundo semestre ya no muestra el enfriamiento típico e incluso superaría al primero”.
Este escenario es una de las variables que sigue el Banco Central para su programa de compra de dólares. Anteriormente, la autoridad monetaria debía concentrarse en comprar todos los dólares posibles en el segundo trimestre del año y ahora el panorama le permite una administración diferente. También fue una de las causas que motivó el cambio de la evaluación de metas con el FMI que pasaron de trimestrales a anuales tal como quería el ministro de Economía, Luis Caputo.
Más compras
En este plan de acumulación de reservas, este lunes el Banco Central adquirió U$S 32 millones, con lo cual en el mes ya incorporó cerca de U$S 1.200 millones. Así las reservas brutas quedaron en U$S 48.907 millones y las netas en U$S 5.500 millones.
Con oferta abundante, la plaza cambiaria se mantuvo estable, con el dólar oficial en $ 1.450 para la compra y $ 1.500 para la venta. El mayorista quedó en $ 1.472 y $ 1.481.

