Indec. Baja el desempleo y sigue creciendo fuerte la precariedad laboral en el Gran Córdoba

Primer trimestre. La cantidad de personas sin trabajo se mantiene, pero aumentaron quienes buscan otro trabajo o más horas para sumar ingresos.

22 de junio de 2026 a las 05:45 p. m.
Baja el desempleo y sigue creciendo fuerte la precariedad laboral en el Gran Córdoba
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicados por el Indec muestran que la tasa de desocupación se ubicó en 8,8%.

El mercado de trabajo del Gran Córdoba mostró durante el primer trimestre de este año una aparente mejora en los indicadores tradicionales, pero detrás de esos números se profundizó un fenómeno que viene consolidándose desde hace ya varios años, incluso desde antes de la llegada de La Libertad Avanza a la Casa Rosada.

Se trata del crecimiento de la precariedad laboral y de las personas que, incluso teniendo empleo, necesitan buscar otro trabajo o trabajar más horas porque sus ingresos no alcanzan.

Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicados por el Indec muestran que la tasa de desocupación se ubicó en 8,8%, apenas por debajo del 9,2% registrado un año antes. Sin embargo, otros indicadores reflejan un deterioro profundo de las condiciones laborales.

La señal más evidente es el aumento de los ocupados demandantes de empleo, es decir, personas que tienen trabajo pero buscan activamente otro puesto o más horas. Este grupo alcanzó las 254 mil personas en el Gran Córdoba, equivalente al 30,2% de la población económicamente activa.

Se trata del nivel más alto de los últimos años y consolida una tendencia que comenzó con la crisis de 2018. Antes de ese período, las tasas de ocupados demandantes se ubicaban entre 16% y 17%. Desde la crisis que comenzó en la segunda parte de la presidencia de Mauricio Macri, escalaron hasta acercarse al doble de aquellos registros.

El dato es importante porque muestra que una parte cada vez mayor de quienes tienen empleo no logra cubrir sus necesidades con los ingresos que obtiene en su ocupación principal.

En términos absolutos, los ocupados demandantes aumentaron en 14 mil personas respecto del primer trimestre de 2025, cuando sumaban 240 mil.

Récord de participación laboral

Otro dato importante del informe es la tasa de actividad, que alcanzó 52,1%, el valor más alto para el Gran Córdoba desde que existen las mediciones comparables de la EPH.

La tasa de actividad mide la proporción de personas que trabajan o buscan empleo sobre el total de la población. Durante el primer trimestre de 2025 era de 50% y un año después llegó a 52,1%. Esto significa que cada vez más personas salen al mercado laboral, ya sea para conseguir un empleo o para complementar los ingresos familiares.

La población económicamente activa pasó de 803 mil personas a 842 mil en apenas un año, lo que implica la incorporación de 39 mil personas al mercado de trabajo.

Al mismo tiempo, la cantidad de ocupados creció de 729 mil a 768 mil trabajadores, también con un incremento de 39 mil personas.

Este fuerte aumento de la actividad y del empleo ayuda a explicar por qué la tasa de desocupación logró descender levemente pese a que la cantidad de desocupados prácticamente no cambió.

En efecto, el número de personas sin trabajo se mantuvo en torno de las 74 mil, exactamente el mismo nivel observado en el primer trimestre de 2025. La diferencia es que ahora el universo de personas que participan del mercado laboral es más grande.

Más necesidad

Otro indicador que evidencia el deterioro de la calidad del empleo es la subocupación, que marcó 16,5% entre enero y marzo de 2026, frente al 15% de un año atrás. En términos absolutos, los subocupados pasaron de 121 mil a 139 mil personas en un año, un incremento de 18 mil casos.

Dentro de este universo sobresale la situación de los subocupados demandantes de empleo, es decir, personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y desean trabajar más.

Este indicador trepó a 15,2%, desde el 13% registrado un año atrás. En cantidad de personas, pasaron de 105 mil a 128 mil, lo que representa un aumento de 23 mil cordobeses.

El problema se puede ver mejor al considerar todos los indicadores sumados. Las personas con graves problemas de empleo (que incluyen a los desocupados y a los subocupados demandantes) ascendieron a 202 mil, frente a 179 mil un año antes.

Esto implica que se incorporaron 23 mil personas a las situaciones laborales más críticas.

Por su parte, el conjunto de personas con problemas de empleo, que además incorpora a los ocupados demandantes, llegó a 456 mil, casi el 55% de la población activa.

Un año atrás eran 419 mil.

En otras palabras, se sumaron 37 mil personas a este universo en apenas 12 meses.

Córdoba en el contexto del país

La tasa de actividad de 52,1% en el Gran Córdoba es una de las más elevadas del país y supera el promedio de los 31 aglomerados urbanos relevados por el Indec (48,6%). También se ubica por encima del Gran Buenos Aires (49%), del Gran Mendoza (48,4%) y del Gran Rosario (51,9%).

En materia de empleo, Córdoba registró una tasa de 47,6%, superior al promedio nacional de 44,8%, al Gran Buenos Aires (44,8%) y al Gran Mendoza (44,8%), y prácticamente igual a la de Rosario (47,6%).

La contracara aparece en los indicadores de calidad laboral. La tasa de ocupados demandantes de empleo alcanzó 30,2%, la más alta entre los principales aglomerados del país y muy por encima del promedio nacional de 15,8%. También supera con amplitud a Gran Buenos Aires (14,8%), Gran Mendoza (22,4%) y Gran Rosario (14,3%).

La subocupación de Córdoba llegó a 16,5%, frente al 11,1% promedio nacional, al 11,3% del Gran Buenos Aires, al 13,8% de Mendoza y al 8,9% de Rosario.

La subocupación demandante también está entre las más altas del país, con 15,2%, casi el doble del promedio nacional de 7,5%, más que el 6,7% del Gran Buenos Aires, el 12,2% de Mendoza y el 5,7% de Rosario.

Los datos muestran así un mercado laboral que continúa generando empleo y sumando trabajadores, pero donde una porción cada vez mayor de los ocupados necesita complementar ingresos, conseguir más horas de trabajo o buscar una segunda ocupación para sostener su nivel de vida.