Báez negó un pacto de silencio con Cristina
El empresario dijo que su familia no manejaba el país. Denunció que quieren “cortar” la causa en él.
Buenos Aires. El empresario santacruceño Lázaro Báez, quien está detenido acusado por lavado de dinero, negó ser "testaferro de Cristina Fernández de Kirchner ni de la familia Kirchner". Además, denunció que "hay demasiadas manos extrañas" para que el hilo de la investigación por la ruta del dinero K "se corte" en él. Báez, con prisión preventiva desde el 5 de abril por orden del juez federal Sebastián Casanello, repudió los insultos que recibieron sus hijos días atrás en Aeroparque al señalar que ellos no manejaban "los intereses de este país" ni tampoco eran los que "direccionaban la obra pública". El empresario también aclaró –en diálogo telefónico con Infobae desde su lugar de detención– que no tiene un acuerdo de impunidad con la expresidenta y dijo que "la investigación no finalizó", aunque siente que él y su familia han sido "condenados anticipadamente"."No, no soy testaferro de Cristina Fernández de Kirchner ni de la familia Kirchner. Un testaferro no pediría en la causa y por escrito que se investigue la obra pública porque aparentemente todo el mundo pretende que se corte el hilo en Lázaro Báez", declaró en una entrevista desde la cárcel. La semana pasada, la Cámara Federal ordenó al juez Casanello que investigue a Cristina Fernández en esa misma causa.
Pacto de silencio
Consultado por si mantiene un pacto de silencio con la expresidenta, dijo: “No, para nada. Por eso estoy diciéndole, y está escrito en el expediente, y no es una expresión para quedar bien, que hemos pedido la investigación de la obra pública”. “No sé si se trata de traición o no traición. Lo que sí creo es que acá hay demasiadas manos extrañas para que el hilo se corte en Lázaro Báez”, reiteró.
Con respecto a los insultos que recibieron sus hijos en el Aeroparque, sostuvo: “A mis hijos los insultaron y atrás sale el hijo de la expresidenta (Máximo Kirchner), muy amable, con una recepción fantástica”.
“Y nosotros no somos los que manejábamos los intereses de este país ni tampoco éramos los que direccionábamos, como dicen, la obra pública ni nada que se transfiera a concesión. Está muy marcado de que están direccionados todo ese insulto y esa agresión hacia mis hijos”, se lamentó.
Además, advirtió que “no piensan en que hay una familia y que la investigación no finalizó”.
Respecto al modo de vida que lleva en la cárcel de Ezeiza, concluyó: “La penitenciaría ha salido a mostrar la realidad donde estamos. Comparto con todo el resto de la gente que está acá y no tengo ningún privilegio”.

