Tedeum. El arzobispo de Buenos Aires alertó por la corrupción: Argentina necesita de todos, nadie es descartable

La ceremonia por el 9 de julio fue encabezada por Jorge García Cuerva contó con la presencia de Javier Milei y los integrantes del Gabinete nacional, además del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri.

09 de julio de 2026 a las 11:54 a. m.
El arzobispo de Buenos Aires alertó por la corrupción: Argentina necesita de todos, nadie es descartable
Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires en el tedéum de este 9 de julio.

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, alertó por la corrupción y le envió un mensaje a la dirigencia política: "Es cuestión de ser o no honestos y transparentes", al encabezar el tedeum en la Catedral Metropolitana por el 9 de Julio.

Frente al presidente Javier Milei, pidió desterrar las "cuevas de corrupción" y reclamó apartarse del "camino de la intolerancia y de la crueldad hacia los más débiles”.

García Cuerva planteó: "A veces, como sociedad argentina también recorremos caminos peligrosos. No por cuestiones geográficas sino porque no nos llevan a ningún buen lugar o nos meten en laberintos sin salida. El camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto, el camino de la crueldad hacia los más débiles".

Además advirtió sobre las "cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres, y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos".

"Y esto no es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no, honesto y trasparente. Ser y parecer, ahora y siempre".

En el cierre de su homilía Jorge García Cuerva, afirmó que "Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable" y destacó: " Aprendemos a hablar escuchando, y escuchando recibimos enseñanzas que necesitamos para sobrevivir y para progresar".

"Escuchando a los demás aprendemos a respetarlos y a tratarlos como ellos necesitan que los tratemos, reconocemos sus valores y nos compadecemos de sus angustias. Escuchando, atentos a la realidad que corre más allá de nuestro pequeño mundo, también podemos reconocer los llantos, los lamentos, los gritos que claman pidiendo ayuda. Entonces volvemos a tomar la decisión de salir de nuestra coraza para caminar con los demás", expresó.