La Voz En Vivo. Armando Farina advierte que no hay margen para que los precios bajen y el consumo cae un 5,1%

En una entrevista exclusiva realizada en La Voz En Vivo, el especialista analizó la "tormenta perfecta" que atraviesa el comercio y cómo los servicios ya absorben el 62% del salario.

04 de mayo de 2026 a las 08:07 a. m.
Armando Farina advierte que no hay margen para que los precios bajen y el consumo cae un 5,1%
La caída del consumo en Argentina.

El consumo masivo en Argentina registró una caída interanual promedio del 5,1% al sumar todos los canales de venta durante los primeros meses del año.

Durante su participación en el streaming La Voz En Vivo, Armando Farina explicó que esta cifra podría haber sido mayor si no fuera por compras especulativas en marzo.

El especialista señaló que el mercado enfrenta un cambio estructural donde el dinero disponible para el consumo diario se ha visto drásticamente reducido.

El impacto de los servicios en el salario

Uno de los datos más alarmantes revelados por Farina es la nueva composición del gasto de los hogares argentinos según su nivel de ingresos.

"Antes el 38% o 40% de lo que formaba un salario se iba en servicios; hoy ya casi el 60% o 62% se está gastando en servicios", afirmó.

Esta situación genera que las familias cuenten con mucho menos dinero remanente para destinar a las compras habituales en supermercados y comercios.

Rigidez de precios y márgenes de ganancia

Respecto a la evolución de la inflación, Farina estimó que el índice de abril se ubicará más cerca del 2,5% que del 3%.

Sin embargo, fue tajante al descartar futuras reducciones en los valores de lista: "No hay margen para que bajen los precios", sentenció.

Según el experto, la fuerte competencia entre primeras y segundas marcas ya ha realizado el ajuste necesario en los valores de mercado.

"El índice mayorista tanto en 2024 como 2025 da entre 10 y 12 puntos anuales por debajo de la inflación del Indec", detalló sobre la presión de costos.

Categorías más afectadas por los aumentos

Las categorías con componentes derivados del petróleo, como detergentes y cosmética, son las que más han sufrido cambios de precios.

También se ven afectados productos con alta incidencia de costos logísticos y fletes, como lácteos, papeles higiénicos y rollos de cocina.

En estos rubros, Farina detectó que "la gente no ha validado esas subas de precio", lo que derivó en una caída muy fuerte de las ventas.

Incluso empresas líderes del sector alimenticio han presentado balances con rentabilidades negativas, lo que limita cualquier posibilidad de ajuste a la baja.

Cambios en el comportamiento del consumidor

El comercio argentino atraviesa una transformación hacia las plataformas digitales y aplicaciones, un fenómeno que Farina comparó con el paso del caballo al auto.

"La gente es mucho más inteligente en la compra; recorre, observa y elige, pero espera el momento justo para realizar la transacción", describió.

Este comportamiento se observa en los shoppings, donde los locales suelen verse vacíos mientras los patios de comida permanecen llenos de visitantes.

El crecimiento de las plataformas hace caer el ticket promedio de los locales físicos, ya que el consumidor reserva la presencialidad para productos frescos.

El riesgo del endeudamiento con tarjetas

Farina manifestó su preocupación por el incremento del uso de la tarjeta de crédito para financiar el consumo de bienes básicos diarios.

Advirtió que las tasas de interés, sumadas a impuestos como Ingresos Brutos y tasas municipales, convierten a este financiamiento en un "salvavida de plomo".

"Hay una alta morosidad hoy en las cuentas bancarias y en las tarjetas porque las personas físicas no pueden recuperar esas retenciones", explicó.

Para el especialista, es fundamental dejar de gravar con impuestos provinciales y municipales a los créditos tomados por individuos para reactivar el consumo.

Expectativas para el mes de mayo

A pesar del estancamiento registrado en abril, el sector mayorista busca incentivar las ventas mediante acciones comerciales de gran escala.

"Tenemos el Black Week nacional mayorista la tercera semana de mayo, donde buscamos mover los inventarios con ofertas agresivas", adelantó Farina.

Estas negociaciones con proveedores apuntan a mejorar la propuesta comercial para consumidores y almacenes, contribuyendo a la desaceleración inflacionaria.