Emergencia. Argentina envía a Bolivia un avión Hércules para garantizar el suministro de alimentos ante los bloqueos
En medio de una ola de protestas que asedia al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, la Cancillería y el Ministerio de Defensa coordinaron un puente aéreo para trasladar víveres a La Paz. La crisis económica y la escasez de combustible mantienen cercada a la capital boliviana.
El Gobierno argentino anunció este viernes el envío de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea hacia Bolivia para colaborar con el transporte de alimentos y suministros esenciales.
La medida responde a una solicitud directa de la administración de Rodrigo Paz Pereira, la cual enfrenta un crítico desabastecimiento en varias ciudades debido a los bloqueos de rutas que ya cumplen dos semanas.
Un puente aéreo para sortear el caos
La misión, de carácter humanitario y temporal, comenzará a desplegarse este domingo. El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó que el objetivo es realizar puentes aéreos para llevar carnes y vegetales a La Paz, ciudad que se encuentra virtualmente aislada por las protestas lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos y mineros.
Desde el Palacio San Martín aclararon que los alimentos son provistos por el gobierno boliviano, que también asumirá los gastos operativos del traslado.
Esta colaboración se da en un marco de alineamiento ideológico y sintonía política entre Javier Milei y Paz Pereira.
A solicitud del gobierno boliviano, y en virtud de la situación que ha derivado en el desabastecimiento de alimentos y bienes esenciales en varias ciudades del vecino país, el gobierno de la República Argentina ha decidido prestar su colaboración enviando un avión Hércules C-130…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) May 15, 2026
Conflictividad social y acusaciones de desestabilización
La situación en el país vecino es extrema: los mercados están desabastecidos, los hospitales carecen de reservas de oxígeno y ya se han registrado tres fallecimientos por falta de auxilio médico.
Los manifestantes reclaman aumentos salariales y soluciones ante una inflación que el año pasado rozó el 20% y la persistente falta de gasolina.
El presidente Milei respaldó públicamente a su par boliviano, denunciando intentos de desestabilización por parte de quienes buscan "obstaculizar el camino de la libertad". Por su parte, el vocero presidencial boliviano aludió a "fuerzas oscuras" vinculadas al expresidente Evo Morales, quien desde su feudo en el Chapare advierte que la sublevación no se frenará hasta que se atiendan las demandas estructurales.
Respaldo regional
En paralelo, Argentina se sumó a una declaración conjunta con Chile, Perú, Paraguay y otros países de la región para rechazar cualquier acción que altere el orden democrático en Bolivia y exhortar a los sectores sociales a privilegiar la paz social.
Mientras tanto, las pérdidas económicas por las paralizaciones ya superan los U$S 50 millones diarios.


