Encuesta. Apenas tres de cada 10 jóvenes muestran interés por la política

Un estudio nacional a estudiantes de 16 a 19 años muestra bajo interés por la política, expectativas personales más optimistas que las del país y una fuerte influencia familiar en las opiniones políticas. Pero tolerancia ante el que piensa diferente.

10 de marzo de 2026 a las 03:06 p. m.
Apenas tres de cada 10 jóvenes  muestran interés por la política
Un joven vota en las elecciones.

"¿Qué piensa Milei de la guerra en Irán? Solo estoy interesado en la organización del UPD...", respondía una adolescente cordobesa días atrás, con el conflicto de Medio Oriente ya disparado. Su respuesta bien puede ubicarse en la porción de jóvenes que hoy se siente lejos de la política en Argentina.

No es una novedad. La política ocupa un lugar marginal en la vida cotidiana de los jóvenes argentinos. Así lo afirma una encuesta nacional realizada por la Asociación Conciencia y Pulsar UBA entre estudiantes de 16 a 19 años, que muestra que la mayoría tiene poco interés en el tema, conversa escasamente sobre cuestiones públicas y se informa principalmente a través de redes sociales.

Sin embargo, y este es un dato alentador, esa distancia convive con expectativas personales relativamente optimistas y con una alta tolerancia frente a las diferencias ideológicas.

El estudio, realizado sobre una muestra nacional de 2.494 estudiantes secundarios de todo el país, buscó medir valores, percepciones políticas y vínculos sociales en esta franja etaria. La investigación fue desarrollada mediante un cuestionario aplicado en aulas y con diseño muestral estratificado por provincia, edad y sexo.

Bajo interés

Uno de los datos más contundentes del estudio es el bajo nivel de interés por la política. Solo el 29% de los encuestados dijo estar muy o bastante interesado en el tema, mientras que el 69% declaró tener poco o ningún interés.

La encuesta muestra además una brecha entre la percepción del país y la visión sobre la vida personal. Los jóvenes son más críticos respecto de la situación nacional que de sus propias perspectivas.

Cuando se les preguntó cómo está hoy la Argentina en comparación con un año atrás, el 45% respondió que está mejor o igual de bien, mientras que el resto percibe un deterioro o no tiene una opinión definida.

Sin embargo, la mirada cambia cuando el horizonte se proyecta hacia adelante. El 54% cree que dentro de un año el país estará mejor o igual de bien que ahora.

Javier Milei en Yeshiva University de EE.UU.
Javier Milei en Yeshiva University de EE.UU. (AP)

La diferencia se vuelve más marcada cuando la pregunta se enfoca en la situación personal o familiar. En ese caso, el 73% cree que dentro de un año estará mejor o al menos igual que en la actualidad.

Está claro que los datos sugieren que la confianza individual es mayor que la confianza colectiva. Los jóvenes perciben dificultades en el presente del país, pero no trasladan ese pesimismo a sus propias expectativas.

Redes sociales como principal fuente de información

El consumo informativo de los jóvenes está fuertemente concentrado en el entorno digital, pero atención: los medios tradicionales siguen presentes.

El estudio muestra que el 79% afirmó que se informa sobre noticias o temas políticos a través de redes sociales. En segundo lugar aparece la televisión, mencionada por el 58% de los encuestados.

No solo medios. Las conversaciones con otras personas también ocupan un lugar relevante, ya que el 53% señaló que obtiene información política mediante intercambios con familiares o conocidos.

En cambio, otros canales tienen un peso mucho menor. Solo el 32% mencionó internet en general como fuente principal, el 27% la escuela, y apenas el 9% la radio.

Nota: la encuesta no menciona a los diarios.

Este patrón informativo muestra una combinación entre consumo digital, presencia de medios tradicionales y circulación de información en redes personales.

Política poco presente en las conversaciones

La distancia con la política también se refleja en la frecuencia con que los jóvenes hablan del tema. Por ejemplo, entre familiares, solo el 11% afirmó que conversa muy seguido sobre política y el 22% dice hacerlo bastante seguido.

En cambio, un 65% declaró que habla poco o nada sobre estos temas en el ámbito familiar.

La presencia del tema es todavía menor entre pares. En ese sentido, con amigos, apenas el 14% reveló que habla de política con frecuencia, mientras que más del 80% dijo que lo hace poco o directamente nunca.

Cristina Fernández de Kirchner
Cristina Fernández de Kirchner (Web)

El estudio también detecta que el nivel educativo del entorno familiar influye en estas dinámicas. Así, en hogares donde los padres tienen estudios terciarios o universitarios, la conversación política aparece con mayor frecuencia.

Aunque la política no sea un tema central en la vida cotidiana, las opiniones juveniles muestran una fuerte relación con las posiciones familiares.

El 80% de los jóvenes afirma coincidir con las ideas políticas de sus padres al menos en alguna medida. El 36% dice coincidir casi siempre y otro 44 sostiene que coincide a veces.

Solo el 10% declaró que casi nunca o nunca comparte esas posiciones.

La coincidencia es aún más marcada en algunos segmentos específicos ya que por ejemplo, entre estudiantes de 16 años o entre quienes asisten a escuelas privadas la proporción de coincidencia frecuente es mayor.

Alta tolerancia frente a las diferencias

¿Pero, qué pasa con la grieta? A pesar de esa influencia familiar, las diferencias ideológicas no parecen trasladarse con fuerza a las relaciones personales. La encuesta muestra un alto nivel de tolerancia frente a la diversidad política.

Los celulares, pieza fundamental de los más jovenes. (La Voz)
Los celulares, pieza fundamental de los más jovenes. (La Voz) (Archivo)

El 59% dijo estar poco o nada de acuerdo con la idea de que se puede saber si una persona es buena o mala por sus opiniones políticas.

Esa actitud también aparece en el terreno de los vínculos personales. El 64% afirma tener amigos con ideas políticas opuestas a las propias. Además, el 61% dice que podría estar en pareja con alguien que piense distinto en términos políticos.

Los datos sugieren que, a diferencia de lo que ocurre con frecuencia en el debate público adulto, entre los jóvenes la política tiene menos peso como criterio de afinidad o de conflicto.

Otro indicador relevante es la relación que los jóvenes imaginan con el país a largo plazo. El 40% dice que le gustaría seguir viviendo en la Argentina en el futuro. En contraste, el 32% afirma que preferiría emigrar a otro país y el 28 aún no tiene una decisión tomada.

En conjunto, el relevamiento describe a una generación que no se define por una fuerte militancia política ni por un rechazo frontal a la política. El vínculo aparece más bien como distante y selectivo.

Los jóvenes miran el país con cautela, confían más en su propio futuro que en el colectivo y mantienen vínculos sociales donde las diferencias ideológicas no suelen convertirse en conflictos personales.