La salida de Adorni. 110 días de asedio en el Congreso: de los primeros pedidos de informes a la amenaza de la moción de censura

Desde principios de marzo, cuando fue descubierto con su mujer en un viaje oficial a Nueva York, el jefe de Gabinete quedó en el ojo de la tormenta y nunca pudo salir. La oposición estaba cerca de dictaminar la interpelación y posible remoción la semana próxima.

27 de junio de 2026 a las 07:16 p. m.
110 días de asedio en el Congreso: de los primeros pedidos de informes a la amenaza de la moción de censura
El jefe de Gabinete Manuel Adorni, estuvo durante meses bajo la mira del Congreso

110 días. Ese fue el tiempo que Manuel Adorni, ahora exjefe de Gabinete, estuvo bajo el asedio de la oposición en el Congreso. Desde el 9 de marzo, cuando se presentó el primer pedido de informes, el funcionario eyectado quedó en el ojo de la tormenta y nunca pudo salir. La semana próxima era decisiva: el kirchnerismo y otros bloques estaban cerca de dictaminar la interpelación y de poder aplicar, por primera vez desde 1994, una moción de censura.

Adorni quedó en la mira del Congreso desde que se lo vio con su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva oficial que viajó a Nueva York junto con el presidente Javier Milei. El hecho motivó un primer proyecto, del diputado socialista Esteban Paulón, al que luego se sumarían varios más. Mientras Martín Menem ponía “las manos en el fuego” por el funcionario, los sucesivos hallazgos periodísticos y judiciales acerca de su patrimonio le daban alimento a la oposición.

Manuel Adorni junto a su esposa, Bettina Angeletti.
Manuel Adorni junto a su esposa, Bettina Angeletti. (Web)

El 29 de abril se produjo un quiebre, aunque se sabría casi dos meses después. Ese día, Adorni se presentó en el recinto de la Cámara de Diputados y brindó su primer informe de gestión, bancado por Milei y todo el Gabinete. “En mis declaraciones juradas figuran todos los detalles de los bienes que integran mi patrimonio, respecto de los cuales nunca existió ocultación alguna”, sostuvo entonces.

En La Libertad Avanza habían quedado satisfechos con esa exposición (leída de punta a punta), pero finalmente fue el mismo jefe de Gabinete quien, al momento de presentar su esperada declaración jurada, confesó que omitió declarar medio millón de dólares supuestamente obtenidos de una inversión en criptomonedas. Fue entonces cuando quedó en evidencia que Adorni le había mentido al Congreso.

Fracasó la sesión del Senado contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por falta de quórum
Fracasó la sesión del Senado contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por falta de quórum (Comunicación Senado)

Para ese momento, el jefe de Gabinete ya acumulaba tres pedidos de moción de censura en Diputados: uno de Unión por la Patria, otro de Paulón y otro del Frente de Izquierda. Con el socialista a la cabeza, la oposición intentó una primera sesión, pero los gobernadores dialoguistas no se prendieron. Fracasó dos veces: una por falta de quórum y otra, porque el oficialismo convocó a otra sesión para el mismo día.

La oposición ya se daba por vencida, pero la entrevista que concedió Adorni en el canal La Nación+, donde admitió haber cometido un delito, revitalizó el tema en el Congreso. En Diputados, el radical Pablo Juliano sumó otro proyecto de moción de censura y hubo un nuevo pedido de sesión, mientras el Senado el peronismo presentaba su propia iniciativa para interpelar y remover al jefe de Gabinete. Luego lo haría el PRO, en el gesto más contundente hasta ese momento.

Adorni, entregando la limosna en la Basílica de Luján.
Adorni, entregando la limosna en la Basílica de Luján. (Gentileza Clarín.)

Ninguna de las dos sesiones prosperó esta última semana. En Diputados, los aliados del PRO y la UCR encontraron una excusa al exigir el paso previo por comisiones, y no dieron quórum. En el Senado, la oficialista Patricia Bullrich y el PJ hicieron caer la sesión, en medio de un mar de especulaciones. No obstante, la semana entrante se abría la posibilidad de dictaminar y el tema entraba en una fase decisiva.

El calvario que se venía

Para el próximo martes y miércoles estaban citadas las comisiones de Asuntos Constitucionales de ambas Cámaras y, si la oposición lograba firmar dictamen, le seguía la votación en el recinto. No estaban lejos: en Diputados solo faltaban dos firmas y volvían a ser clave los aliados. El PRO, que justamente contaba con dos diputados, había confirmado el viernes que votaría la interpelación, aunque no hablaba de moción de censura.

A esta altura, algo estaba claro: los socios del oficialismo no bancaban la continuidad de Adorni, pero ninguno quería pagar el costo de ejecutarlo. Por eso es que tanto el macrismo como el radicalismo, cuidadosos de sus alianzas político-electorales con La Libertad Avanza, reiteraban que era el Gobierno quien debía tomar el toro por las astas.

El contorsionismo que ejercitaron los dejó expuestos y abrió crisis internas. El PRO sufrió un duro golpe con la renuncia al partido de quien fue uno de sus protagonistas, Esteban Bullrich. En tanto, los radicales que habitan en Provincias Unidas, con Martín Lousteau a la cabeza, exigieron formalmente que el bloque UCR deje de usar esa denominación. Dijeron no sentirse representados.

Diputados tenía previsto también avanzar contra Adorni esta semana.
Diputados tenía previsto también avanzar contra Adorni esta semana. (Prensa Diputados)

El tema también abrió una grieta en el PJ cordobés: mientras que el gobernador Martín Llaryora no dio señales contundentes para avanzar, su antecesor Juan Schiaretti se sentó en su banca cuando hubo que hacerlo y dejó asentado a través de su ladero, Carlos Gutiérrez, que la cuestión no admitía medias tintas.

El Gobierno, por su parte, sufrió un desgaste indudable que en el Congreso se vio reflejado en la parálisis de gran parte de la agenda parlamentaria del presidente Javier Milei. Temas como la reforma electoral para eliminar las PASO, la quita de subsidios al gas en las Zonas Frías y la Ley Hojarasca están frenados desde hace tiempo en el Senado.

Asimismo, por el fracaso de la última sesión, el oficialismo no pudo aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que ya se aplazó tres veces. Tampoco pudo votar el pliego de Víctor Pesino, un camarista del fuero laboral porteño que falló a favor de la reforma laboral de Milei y el próximo 27 de julio debe jubilarse porque cumple 75 años. No había certezas de una nueva sesión antes de esa fecha para prorrogarle el mandato.

“El Congreso no puede seguir paralizado”, fue la queja que levantaron varios senadores. La primera en saberlo era Bullrich, quien confrontó con Adorni todo lo que pudo desde su rol de jefa del bloque oficialista. La exministra quiere un Senado hiperactivo y la crisis sin resolución se lo impedía. De mínima, amenazaba con estallar cada vez que el recinto se abriera. ¿Habrá vuelta de página?