Temas del día:

Vientos y músculos

“Si las Naciones Unidas no están a la vanguardia de la lucha contra el antisemitismo y otras formas de racismo, niegan su historia y socavan su futuro”. Marcelo Polakoff.

27 de enero de 2012 a las 12:01 a. m.
Marcelo Polakoff *
Vientos y músculos

"Vendrá sobre ti un mal que no podrás impedir con conjuros. Caerá sobre ti una ruina que no podrás evitar con rescate. De repente vendrá sobre ti una devastación que no te imaginas". Así está escrito en Isaías 47:11. La palabra shoá , que acabamos de leer, traducida como "devastación", hace referencia a un fenómeno que arrasa, que destruye y que produce una especie de cataclismo. Hay quienes lo asimilan a un viento huracanado que a su paso no deja nada en pie.Esto es lo que recordamos dentro de la comunidad judía año tras año, en un día especial que suele caer en abril o mayo: la tormenta nazi que prácticamente aniquiló por completo la judería europea durante la Segunda Guerra Mundial.Pero ese día no sólo recordamos la Shoá como víctimas que indudablemente fuimos de esa monstruosa maquinaria de la muerte y de la generalizada y cómplice indiferencia planetaria. También recordamos la Guevurá, o sea el "heroísmo". Aquel que tiñó de vida tantísimos actos, pequeñas y enormes gestas que dotaron de un fresco hálito vital a una época exánime.Uno de esos actos sucedió un 27 de enero, en 1945, cuando el ejército soviético liberó el mayor campo de exterminio nazi, en Auschwitz-Birkenau (Polonia). Pasaron 60 años y recién en noviembre de 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 en la que designó esa fecha como Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, con el voto unánime de los 192 miembros.Los horrores de la Segunda Guerra Mundial habían dado lugar a la creación de las Naciones Unidas. Por ello, Kofi Annan, el diplomático egipcio que entonces era su secretario general, recordaba que "la repulsa al genocidio, al asesinato sistemático de seis millones de judíos y millones de otras personas fue también uno de los factores que promovieron la Declaración Universal de Derechos Humanos".

Annan señalaba, además, que "si las Naciones Unidas no están a la vanguardia de la lucha contra el antisemitismo y otras formas de racismo, niegan su historia y socavan su futuro"."Holocausto" significa, desde su etimología, aquello que es consumido totalmente en el fuego, a la manera de un sacrificio. Tal vez no sea el nombre más indicado para describir el mayor asesinato en masa que registra la historia humana.

Pero, amén de ello, esta jornada puede tornarse en una nueva oportunidad para ejercitar el músculo de la memoria, tantas veces atrofiado, uniéndolo –como corresponde– al compromiso permanente de trabajar día a día y codo a codo para realizar acciones que, de aquí a unos cuantos años, sean recordadas con orgullo y alegría y no con tanta vergüenza y horror.

*Rabino de la Comunidad Judía de Córdoba