Una religión de hombres libres
Fe y pertenencia. Era impensable en ese entonces que un pueblo, o una persona de ese pueblo, adoptara una religión distinta a la de sus ancestros, pues era como pretender nacer en un país distinto.
El Islam es una de las doctrinas más amplias dentro de las religiones abrahámicas. Vemos que antiguamente una persona pertenecía a una determinada cultura según fuera su religión. Si uno participaba de un determinado credo, se contaba entre la gente de ese pueblo y es así como los pueblos se identificaban con su doctrina religiosa. Era impensable en ese entonces que un pueblo, o una persona de ese pueblo, adoptara una religión distinta a la de sus ancestros, pues era como pretender nacer en un país distinto. Aún no se conocía el vocablo nacionalidad, nombre este que recién apareció en Europa en el siglo XVIII.La gente estaba encerrada dentro de su identificación con un pueblo, con una cultura, y la adhesión a todo ello se daba a través de la religión. Esto fue modificado con la llegada del Islam, que exige que el creyente no acepte pasivamente la religión de sus padres sin la certeza racional de su parte.Debe tener pleno conocimiento de su fe, adherirse de forma voluntaria a esta doctrina con total libertad y plenitud humana. Es así como los gobernantes de entonces, en nombre de sus dioses, dominaban al pueblo como dueños absolutos, establecían las creencias según sus propias conveniencias sociales, políticas y culturales.Así se estableció el sistema faraónico de opresión, condenado en el Corán en numerosos versículos, sistema este donde el gobernante monopolizaba la religión, la fuerza pública, la propiedad de la tierra y a todos sus habitantes bajo un solo dueño. Este concedía a la casta gobernante las riquezas que él quería concederles, y se las quitaba cuando a él se le ocurría.Por otra parte, cada dios particular tenía su "pueblo elegido" y a los otros los llamaban bárbaros, como si ellos fueran la verdadera humanidad. El profeta Abraham vino trayendo la idea de que todas las personas conformamos una sola raza, que es la raza humana, sin fronteras raciales ni culturales, y por eso se lo llama "el guía de la humanidad después de Dios Todopoderoso".Esta idea de universalismo y de paz es la misma que continuaron propagando todos los profetas de Dios, como Ismael, Isaac, Jacob, Moisés, Jesús y Mahoma. La paz y la bendición de Dios sea con todos ellos. Uassalamu alaicum (la paz sea con todos). * Imán, miembro del Comipaz

