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Tirar la pelota fuera de la cancha

La improvisación permanente del ­Gobierno no mide riesgos ni respeta ­límites. Muchas veces, casi a propósito, atropella a las insti­tuciones.

25 de febrero de 2015 a las 12:01 a. m.
Héctor Baldassi*
Tirar la pelota fuera de la cancha

El proyecto de eliminación de la Secretaría de Inteligencia de la Nación y la creación de una Agencia Federal de ­Inteligencia –con las escuchas a cargo de la procuradora General Alejandra Gils Carbó– carece de un análisis serio y profundo, algo fundamental para resolver ese complejo ­entramado del que muy pocos se animan a hablar. Para graficarlo mejor: es como ­tirar la pelota fuera de la cancha en un partido ­complicado. Resulta vital que antes de disolver un organismo que fue mal utilizado, se establezca con precisión la responsabilidad funcional que cada actor político tuvo en estos últimos años y se conozca con claridad de qué forma se manejaron los fondos reservados que utilizaba ese cuestionado organismo. Claro que, para eso, el Gobierno nacional no tiene tiempo ni respuestas.Pero hay algo que no se puede soslayar y es la realidad: un día antes de presentar una denuncia contra la presidenta de la Nación, el fiscal Alberto Nisman apareció muerto por motivos que aún se desconocen, y la sociedad necesita saber qué pasó. Un claro ejemplo de ello fue la multitudinaria y respetuosa marcha que reclamó Justicia, el pasado miércoles 18.

Improvisación

El proyecto para reformar la ex-Side es fruto de una nueva y grosera improvisación de parte del Gobierno nacional. La desorientación kirchnerista quedó plasmada en actitudes propias: pasaron, sin escalas, del silencio estruendoso a conjeturas contrapuestas.

La improvisación permanente del Gobierno no mide riesgos ni respeta límites. Muchas veces, casi a propósito, atropella a las instituciones; viola de manera sistemática la independencia de los poderes y ataca los derechos y garantías individuales establecidos en nuestra Constitución Nacional.

Las descalificación del trabajo del fiscal Nisman; el rol de los espías; el manejo 
de las escuchas telefónicas; el accionar de los servicios de inteligencia, entre otras cuestiones, generan cada vez más confusión en la sociedad. Y este proyecto es parte de esa madeja informativa que genera un terreno propicio para quienes pretenden sacar provecho de situaciones no deseadas.

Instituciones heridas

Hoy, nuestro país está bajo la atenta mirada de un mundo sorprendido, que no logra entender semejante descalabro institucional y cada vez nos cree menos. Es que la bala que mató a Nisman también rozó el corazón de las instituciones de nuestro país.

Los argentinos, hoy más que nunca, debemos aferrarnos a la república. Necesitamos, de una buena vez, que la Justicia actúe de manera contundente en el esclarecimiento de esta muerte.

Y, con igual intensidad, exigir que la reformulación de la nueva Agencia Federal de Inteligencia se dé en un momento de construcción colectiva en el que todos los actores políticos y sociales sean protagonistas. Y no –como ocurrirá hoy– que sea un trámite exprés y de maquillaje político, con la escenografía de lujo del Congreso de la Nación.

*Diputado nacional por el PRO