Fraternidad religiosa. Testigos desarmados

Desde hace tres semanas los creyentes cristianos de varias denominaciones, estamos recorriendo el tiempo litúrgico de la Cuaresma.

10 de marzo de 2026 a las 12:01 a. m.
Federico Palacios*
Testigos desarmados
Para esta Cuaresma, el Papa nos invita a un desarme en nuestras relaciones. (Archivo)

“Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba (…) Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca”. (Ef. 2,14.17).

Estas palabras de San Pablo resuenan en esta hora de la humanidad en la que nos golpea con fuerza el flagelo de la guerra. Sigue siendo una buena noticia la persona, la vida y el testimonio del Señor Jesús: el Shalom de Dios.

Desde hace tres semanas los creyentes cristianos de varias denominaciones, estamos recorriendo el tiempo litúrgico de la Cuaresma, que nos ayuda a convertirnos, es decir, cambiar el rumbo de nuestras vidas, modelando nuestros corazones según el Evangelio de Jesucristo y, de esta manera, unirnos a su Pascua: la victoria sobre la muerte y el pecado.

Providencialmente, en este año 2026 el calendario ha reunido la celebración de la Cuaresma cristiana y el Ramadán islámico. Dos tradiciones milenarias de ayuno y reflexión espiritual que se encontraron el miércoles 18 de febrero pasado, fecha del inicio del mes de ayuno islámico, y el Miércoles de Ceniza, que marca los cuarenta días hasta la Semana Santa.

Si no nos une la vida, Dios comienza a unirnos a través del calendario. Es la experiencia que les ha tocado vivir en Burkina Faso a Al-Hâdjdj Issa, imán musulmán, y a su hijo Adrien Sawadogo, misionero sacerdote (primogénito convertido al cristianismo). Ellos mismos cuentan que necesitaron treinta años para pacificar sus relaciones. Explica el misionero africano: “Esta correspondencia temporal es una invitación a las grandes tradiciones del islam y el cristianismo a vivir una «mística del encuentro»”.

Precisamente, papa León XIV en su mensaje para esta Cuaresma nos invita a un desarme en nuestras relaciones: “Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad…”.

Y en la oración que él mismo compuso con motivo del VIII Centenario del Tránsito (muerte) de San Francisco: "... concédenos el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras. (...) que lleguemos a ser artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo".

*Sacerdote católico, miembro del Comité Interreligioso por la Paz (Comipaz)