Sin cirugías en el Buen Pastor
Sepámoslo: no hacen falta cirugías estéticas para integrarse a la sociedad; hace falta fortalecerse en lo diverso y lo particular.
Winston Churchill postuló en su Historia de la Segunda Guerra Mundial : "Más allá de la judía y la griega, ninguna otra civilización ha puesto semejante sello sobre el mundo. Cada una de ellas, desde ángulos tan distintos, nos ha dejado la herencia de su genialidad y su sabiduría. No hay para la humanidad ciudades más relevantes que Atenas y Jerusalén. Sus mensajes en la religión, la filosofía y el arte han sido la luz principal que ha guiado a la fe y a la cultura moderna. Personalmente, siempre he estado al lado de ambas..." Es evidente que hace 2.200 años el rey sirio-helénico Antíoco (a quien en cierta forma le debemos la fiesta de Janucá que hoy estamos atravesando) no buscaba destruir al pueblo judío. Lo que pretendía era borrar el judaísmo del mapa. Pero he aquí que se topó con los macabeos, que no tenían otro objetivo más que el de cumplir con la Torá. Y, justamente allí, ya estaba escrito el origen de esta contienda. Vayamos al capítulo 9 del Génesis, y encontrémonos con Noé, el nuevo padre de la humanidad. ¿Cuántos hijos tuvo? Tres: Shem, Jam y Iafet, y de ellos descendieron míticamente todos los pueblos de la tierra. De lo que cada uno representa.Shem significa "nombre", y denota lo esencial, la sabiduría, el espíritu. De aquí provino Abraham, el padre de la fe monoteísta. Jam es "calor" y simboliza lo físico, lo instintivo y más primitivo del ser humano. Iafet es "belleza", la base del arte, la ciencia, el deporte, la estética. El padre de Iavan, que en hebreo significa "Grecia".¿Cuál es la civilización que nos ha forjado como humanos? Por cierto, Jam no, y aunque a veces se presente con su rostro más cruel, la bestialidad humana ha sido controlada, reprimida o como dicen los psicoanalistas "sublimada". O para el lado de Atenas, o para Jerusalén. Para Iafet o para Shem. Hacia el Olimpo o hacia el Sinaí. Noé estaba atento a lo que sucedería, y bendijo a Iafet diciéndole: "Que Dios engrandezca a Iafet, pero que more en las tiendas de Shem". Porque si la belleza no se encuentra al servicio del espíritu, mora con Jam, y se convierte en la cuna de la forma y en la exacerbación de lo externo, de lo superficial. Se torna en narcisista y se corrompe en las olimpíadas de atletas que participaban desnudos, ofrendando sus cuerpos a los dioses del Olimpo. En las desenfrenadas orgías idolátricas que se entremezclaban con discusiones filosóficas. O en la tecnología al servicio exclusivo de ella misma. Los macabeos no estaban en contra de la belleza ni de lo físico. Porque esto no se contradice con la espiritualidad. Pero no permitirían que la avasallara. Sin embargo, hubo muchísimos judíos que se dejaron tentar por las sensuales voces de las sirenas helénicas y que corrieron a hacerse socios de los gimnasios que se habían establecido dentro del Templo de Jerusalén, y tampoco se detuvieron allí. Hasta se puso de moda la cirugía estética para ocultar la circuncisión, y así poder pertenecer al patrón físico helénicamente aceptable.Cualquier similitud con prácticas y costumbres de nuestra época no es nada casual... Sepámoslo: no hacen falta cirugías estéticas para integrarse a la sociedad; hace falta fortalecerse en lo diverso y lo particular.Hace falta un poco del espíritu macabeo que esta noche a las 20.30 –junto a cristianos y musulmanes– celebraremos en Janucá en el Paseo del Buen Pastor. Quedan invitados a encender el candelabro gigante de la luz que esta fiesta bíblica del pluralismo trae para todos.
*Rabino, integrante del Comipaz

