La decisión de mejorar los servicios por fin fue tomada y cumplida
Se sabe que lo nuevo implica un tiempo de adaptación y que pocas veces vemos que se hace lo que se debe y no lo que queda bien. Pero es preferible el cambio, la transformación, el progreso, antes que tener una ciudad detenida en el tiempo.
La ciudad de Córdoba cuenta hoy con un nuevo sistema de transporte, planificado, inclusivo, con un novedoso marco regulatorio que establece los derechos y obligaciones de las partes, con nuevas licitaciones a diferentes empresas que se presentaron a dicho proceso. Y, lo que es más importante e inédito en la historia de la ciudad de Córdoba, con 430 unidades cero kilómetro, que demuestran una fuerte inversión pública y privada en el transporte urbano de pasajeros. Se trata de un sistema adaptado a la ciudad actual, caracterizado por ser amigable para el usuario y que fue esperado por los vecinos de la Capital durante años. Un reclamo que los últimos gobiernos municipales desoyeron y dejaron de lado por incapacidad e impericia, lo cual implicó seguir con la prestación de un servicio obsoleto para una ciudad que tiene cada vez más vecinos que transportar a partir de su constante crecimiento poblacional.Luego de varias décadas en las que se había consolidado ese sistema de transporte deficiente –utilizado hasta el 28 de febrero del corriente año–, un sistema que por sus falencias y carencias expulsaba usuarios, hoy se le está dando valor a la palabra, ya que el intendente Ramón Javier Mestre y su equipo de gobierno se comprometieron en la campaña electoral de 2011 a brindarle a Córdoba un nuevo sistema de transporte público. Esa promesa, hoy es una realidad.La decisión de mejorar los servicios públicos por fin fue tomada y cumplida por un gobierno municipal que pone como protagonista de su gestión al vecino.Esta nueva propuesta, hoy concretada, ha nacido sobre la base de experimentar año tras año el colapso del transporte en la ciudad de Córdoba. Pero donde otros no pudieron o no quisieron tomar decisiones en procura del beneficio general, esta gestión municipal lo está haciendo.Lo referido tiene un doble mérito, dado que esta transformación fue realizada respetando cada uno de los puestos de trabajo existentes en dicho sistema público de transporte. Ya sabemos que lo nuevo implica un tiempo de adaptación y que pocas veces vemos que se hace lo que se debe y no lo que queda bien. Pero es preferible el cambio, la transformación y, en definitiva, el progreso, antes que tener una ciudad detenida en el tiempo. Por ello, finalizo esta breve opinión recordando lo que manifestara el último intendente de la ciudad de Córdoba que transformó y revolucionó el sistema de transporte en 1985: Ramón Bautista Mestre. "... Toda variación de la realidad –decía– provoca resistencias, porque mueve intereses y privilegios. Pero si queremos adaptarnos al mundo que nos toca vivir, debemos avanzar sin vacilaciones ni mezquindades..."
*Diputado de la Nación, exfuncionario de la Municipalidad de Córdoba

