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Un juicio por 15 centavos

De no ser porque el asunto es de alto valor público y de suma importancia para todos los vecinos de Córdoba, debiera decirse que el problema del juicio por el transporte urbano está planteado en forma ridícula y hasta bochornosa.

12 de junio de 2013 a las 02:00 p. m.
Román Ballesteros*
Un juicio por 15 centavos

De no ser porque el asunto es de alto valor público y de suma importancia para todos los vecinos de Córdoba, debiera decirse que el problema del juicio por el transporte urbano está planteado en forma ridícula y hasta bochornosa. Descubrir que esta cuestión cordobesa sucede tras casi 10 años del desaguisado del precio del boleto ya causa vergüenza. Da vergüenza ajena ver que hay tres factores contrapuestos y un solo perjudicado: el usuario de a pie. Esto hay que leerlo como corresponde: negociados y corruptela. Expliquemos mejor. Primero: los concesionarios –"empresarios arriesgados", prestadores del servicio del transporte urbano público (TUP) de Córdoba– no vacilaron en plantear en 2004 al entonces intendente Luis Juez un reclamo legal por una diferencia de 15 centavos por viaje, a sabiendas de que en ese entonces cobraban subsidios de la Nación y, además, del propio municipio para funcionar, cuando el sistema del TUP era un desastre por todas partes. Recordamos las pocas unidades en servicio y su ruinoso estado y el desquicio organizativo imperante.Por parte de los concesionarios restantes, eso estuvo muy mal, ya que era real el argumento municipal de que un aumento de esa magnitud implicaba perder usuarios, a toda vista, cuando el servicio era pésimo. Esto ocurrió justo cuando el intendente incorporaba 250 unidades nuevas para resolver lo que los concesionarios no quisieron hasta ahora. El intendente, por su parte, tuvo sus buenas razones como administrador para retacear 15 centavos por boleto. Pero eran todos contra la Tamse, a simple vista una primera solución.Segundo: la Justicia siempre llega cuando todo está perdido y ahora provoca la injusticia. El precio del boleto se ha cuadruplicado en la misma moneda y encima se ve que el sistema no ha cambiado para nada. La ciudad se mueve hoy como entonces, con la diferencia de que se incorporaron algunas unidades más, justamente en Tamse (aunque esta empresa municipal ahora tiene problemas comprometedores).En las otras empresas litigantes, simplemente se han cambiado unas cuantas unidades por lo de la vida útil. Hoy este pleito no aporta razón alguna, por los efectos de la inflación, desatada hace cinco años. Como juicio llevado a cabo por las vías ordinarias, ya es expoliatorio, porque no se ajusta a la realidad actual. En mi opinión, si hubo "derechos", ya perdieron vigencia. El reclamo no tiene asidero.Tercero: el actual intendente debe, como una importante meta declarada, solucionar el problema del transporte público de Córdoba. Pero ha quedado encerrado en esta mañosa trampa y, por ende, acepta arreglar de alguna forma lo que esta decisión legal de la Justicia le obliga. Pero, curiosamente, Ramón Mestre ya les ha dado la mano a los "arriesgados" concesionarios litigantes: les concedió un boleto de 4,10 pesos para asegurarles una inversión anticipada que les permita adquirir casi 150 coches nuevos (parece ser la condición para que sigan manejando el TUP de Córdoba).Claro, para que esto no parezca un arreglo ultramontano, pretende ahora convenir extrajudicialmente la suma de este juicio para mantener esa condición. El problema de fondo ya no lo resuelve el intendente Mestre. Seguirá planteado pese al boleto más caro. No tendremos solución al TUP de Córdoba.Juez y Mestre se pelean ahora por 15 centavos después de casi 10 años, aunque parece claro que la razón la tiene el primero, a pesar de todo.

*Ingeniero, especialista en servicios públicos