Hacia nuevos paradigmas
Los nuevos paradigmas se asientan en las atenciones domiciliarias y en prácticas quirúrgicas ambulatorias.
El próximo mes de diciembre, la provincia de Córdoba tendrá un nuevo gobierno. Con respeto y atento a una vida dedicada a la salud humana, me permito humildemente aportar ideas para una mejor atención sanitaria. La ciudad de Córdoba ya no necesita nuevos hospitales, tiene suficientes y tal vez de más.No pasa lo mismo en el interior, donde una lamentable política de municipalización de los centros provinciales desarmó el esfuerzo de años de trabajo y asistencia, para convertir a muchos comprovincianos alejados de las grandes ciudades en parias de la salud pública.Hoy, el sistema sanitario pasa por la atención precoz, de correcta relación costo-beneficio y con atención adecuada y cómoda para el paciente.Por ello, los nuevos paradigmas se asientan en las atenciones domiciliarias y en prácticas quirúrgicas ambulatorias.La atención médica domiciliaria consiste en permitir que el enfermo, niño o adulto, curse su reposo y atención adecuada en su casa.Para ello, luego de pasar por un control hospitalario donde se le efectuará el diagnóstico, y si este es lo suficiente benigno, se indicarán el tratamiento y la indicación de reposo para que pueda cumplirlo en su domicilio, confortado por sus familiares, con visitas periódicas de un equipo de médicos, enfermeras y otros agentes sanitarios. Desde ya que, ante una situación grave, será necesaria la internación institucional. El otro evento es el de cirugía ambulatoria. Esta práctica tiene muchos años de uso en diversos países. Con la aparición del láser y la endoscopia, ya se cuentan por docenas las operaciones que son cada vez menos cruentas y sin necesidad de internaciones cortas o prolongadas.Las ventajas de estos métodos se pueden resumir en que originan disminución de costos económicos tanto para el sistema prestador como para el paciente, además de la deducción del desgaste emocional y psíquico que experimenta este último; la prevención de infecciones intrahospitalarias, la posibilidad de recuperación en el ambiente familiar, menor afectación de la vida cotidiana y una asistencia personalizada por el equipo ambulatorio. Entre las desventajas, las principales son la falta de cumplimiento preoperatorio por parte del paciente, la necesidad de tener familiares a su disposición y la complicación de urgencia.
* Médico y docente

