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Gauchadas

Cura Brochero. Su principal preocupación pastoral: que sus paisanos llegaran a encontrarse con Jesucristo.

18 de octubre de 2016 a las 12:01 a. m.
Federico Palacios*
Gauchadas

Es difícil expresar lo que se vivió el domingo pasado en la plaza San Pedro, día tan esperado por varias generaciones de argentinos, durante la canonización de nuestro querido cura José Gabriel del Rosario Brochero (ahora nuestro santo Cura Gaucho). Para los que conocemos su historia, ver colgado en un balcón de San Pedro el tapiz con la imagen del cura montado en su mula Malacara nos hacía recordar tantos momentos de su vida y de su misión en la lejana Traslasierra. A la luz del día quedaba expuesta su principal preocupación pastoral: que sus paisanos llegaran a encontrarse personalmente con Jesucristo. En su mula, recorría los parajes invitando a los ejercicios espirituales ignacianos, para que el anuncio del Evangelio (la buena noticia) llegase a todos con un lenguaje popular, que pretendía alcanzar a los últimos. Por eso, con palabras actuales podemos decir que en la predicación utilizaba un lenguaje "inclusivo". Para Brochero, el Evangelio tiene el sabor a lo cotidiano: la encarnación del hijo de Dios hace que todo sea sagrado. Por eso, los ejemplos que utilizaba para comunicarlo nos recordaban al mismo Señor Jesús que utilizaba en sus parábolas los elementos y las situaciones que estaban más a la mano de sus oyentes. El Evangelio tiene, además, sabor a lo cotidiano porque en nuestro Cura Gaucho promover la construcción de ferrocarriles y caminos era también una expresión de la buena noticia: anticipar los cielos nuevos y la tierra nueva que anhelaban los profetas.Hace unos días, en una entrevista en TV, el conocido monje benedictino Mamerto Menapace expresaba que Brochero no hace milagros, sino "gauchadas". Esperamos que las siga haciendo: acompañando a los necesitados de promoción humana, como también a los hambrientos de la buena noticia para sus vidas. E inspirando en los pastores de la Iglesia los mismos sentimientos de Jesús, que él supo encarnar. Desde el domingo pasado, nuestro querido "cura Brochero", montado en su mula Malacara, comenzó a hacerse querer, además, por toda la Iglesia universal y por toda la humanidad.La gloria de la Pascua del Señor brilla para siempre en nuestro Cura Gaucho". Por eso, San José Gabriel del Rosario Brochero, ruega por nosotros. * Sacerdote católico, miembro del Comipaz