Elecciones libres. Sin transición democrática, Venezuela seguirá cautiva
Urge el inicio de una salida política con el llamado a elecciones sin fraude.
En declaraciones realizadas a la prensa británica, la principal referente de las fuerzas democráticas en Venezuela y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, dijo que las tensiones sociales persisten en su país por la permanencia del régimen encabezado por la presidenta en ejercicio, Delcy Rodríguez, tras la captura del dictador Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado.
Machado advirtió de que solo un proceso electoral puede canalizar pacíficamente esas tensiones y anunció que se presentará como candidata a presidir su país, cuando se restaure la democracia.
Recordó que la oposición al régimen ya se impuso en 2024 en unas elecciones que Maduro desconoció de manera fraudulenta, y aseguró que una nueva convocatoria a las urnas no representará "un factor de inestabilidad, sino una salida".
La advertencia de Machado ha puesto en primer plano la gravísima situación institucional de Venezuela, donde las expectativas internacionales de una democratización inminente cedieron espacio la cautela, cuando no a un creciente escepticismo.
Machado viene eludiendo la formulación de una crítica abierta al apoyo del gobierno norteamericano al interinato de Delcy Rodríguez e incluso ha reconocido "avances en el desmantelamiento de las estructuras represivas" de la dictadura, pero señaló que solo el voto popular puede legitimar una nueva etapa política.
Tras la captura de Maduro y su traslado a Estados Unidos para su juzgamiento, la administración del presidente Donald Trump respaldó a Rodríguez sin promover la caída definitiva del régimen chavista. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, recordó que la Casa Blanca tuvo tres objetivos para Venezuela: estabilización, recuperación y transición.
La primera de esas metas, según Rubio, se obtuvo al evitar nuevas migraciones masivas, una "guerra civil" o un estallido social generalizado. Sobre la recuperación económica, el funcionario también ponderó avances, en especial por el giro drástico en la administración de los recursos energéticos.
Pero sobre el inicio de la transición democrática, Rubio reclamó paciencia. Si bien elogió la liberación de cientos de presos políticos y el ensayo de una amnistía, remarcó que todavía está pendiente la celebración de "elecciones libres y justas”.
Esa aspiración es la misma que expresan las fuerzas democráticas en la arena global.
En nuestro país, el expresidente Mauricio Macri, señaló que las acciones emprendidas por el gobierno de los Estados Unidos no deben ser entendidas como un punto de llegada, sino de partida para la democratización de Venezuela.
Como expresó el ensayista colombiano Carlos Granés, la detención de Maduro expuso una tensión entre la vigencia del derecho internacional, concebido para prevenir los conflictos entre países, y la primacía de los derechos humanos, reconocidos para impedir que los tiranos sometan a los pueblos.
La demora de una salida democrática en Venezuela deteriora por igual esos dos planos normativos en conflicto, debilitando su valor como conquistas civilizatorias para la humanidad.

