Personas en situación de calle. Un reflejo abrumador de la pobreza

Las proyecciones para 2026 auguran un nuevo incremento de las demandas de ayuda de argentinos a los que las políticas sociales en curso arrojaron literalmente a la calle.

22 de marzo de 2026 a las 12:02 a. m.
Un reflejo abrumador de la pobreza
Persona en situación de calle.

Los indicadores sociales que se difunden en la Argentina generan desconfianza en mucha gente respecto de una reactivación económica a corto plazo. Sube el desempleo; el índice de la inflación no contiene aún un “cero adelante”, como pregona el Gobierno nacional; los presupuestos de miles de familias que dependen de un salario apenas alcanzan para llegar al día 20, y se suman otros rubros esenciales para la economía doméstica, como el costo de alimentos y medicamentos.

Sim embargo, existe otra franja social que sobrevive en condiciones paupérrimas y sin un futuro a la vista: la gente en situación de calle.

Un deterioro que crece sobre todo en las grandes ciudades, de la mano de una crisis económica que va horadando la calidad de vida de las clases medias y medias bajas.

Y la ciudad de Córdoba no es la excepción, como tampoco lo son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otros grandes conglomerados.

Como dimos cuenta en función de un informe elaborado por la Municipalidad de Córdoba, durante 2025 algo más de tres mil personas en situación de calle fueron auxiliadas por el programa que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano.

Un dato significativo, y a la vez preocupante, muestra que la asistencia creció el año pasado un 54% en comparación con 2024; y que casi duplicó la de 2023. Además, las proyecciones para 2026 auguran un nuevo incremento de las demandas de ayuda de argentinos a los que las políticas sociales en curso arrojaron literalmente a la calle.

Son bienvenidas y valoradas la contención humanitaria y la asistencia cotidiana a los más necesitados, aunque habrá que inferir que ese empeño solidario no soluciona el problema de fondo y que son otros los organismos estatales los que deben proyectar una remediación.

Con sus entramados desreguladores y de ajustes impetuosos que arrojaron a miles de trabajadores a la calle, el Gobierno nacional colaboró en la ruptura del tejido social, si bien habrá que colegir que el fenómeno de la gente en situación de calle no es patrimonio exclusivo de la gestión libertaria.

Otros gobernantes de turno que ocuparon la poltrona del poder también deben asumir sus responsabilidades por políticas erráticas que llevaron a la pobreza a millones de argentinos.

Valga la precisión en cuanto a que, cuando se habla de gente sin techo, la mención engloba como víctimas inocentes a menores de edad.

El coordinador de la referida secretaría municipal, Raúl La Cava, admitió que “es alarmante” el incremento de grupos empobrecidos que son auxiliados por el programa municipal.

Un ejemplo reciente alerta que la mayoría de las personas desalojadas del edificio abandonado conocido como “la Mole” podría tener destino de calle o reincidir en otra ocupación de alguna propiedad privada.

En resumen, desde donde se la analice, la realidad de la gente en situación de calle es muy grave y alguien tiene que hacer algo.